Para garantizar un óptimo desarrollo urbano y que las ciudades del país suban a una categoría de smart cities, no sólo se le debe dar prioridad a los temas tecnológicos y de sustentabilidad, también hay que contemplar la inclusión social, aseguraron especialistas durante el segundo día de Smart Cities Exchange 2019.

En el panel “El poder de la participación ciudadana en la transformación de nuestras ciudades. Responsabilidad social corporativa y la ciudad”, Jaime Delgado Orea, presidente de Grupo El Origen, destacó que para la elaboración de un nuevo plan de desarrollo urbano, se tiene que hacer una evaluación sobre la dinámica actual que hay en las urbes del país y también cómo han fungido como modelos de exclusión. 

Explicó que las actuales ciudades mexicanas están hechas para la élite poblacional, alejando al resto de los sectores de los servicios públicos; por ejemplo, en la Ciudad de México, dijo, se puede ver esta división.

Indicó que en la capital las clases más bajas se encuentran en la periferia; no obstante, ellos también fungen como mano de obra para construir los grandes complejos inmobiliarios, ubicados en zonas como Polanco.

“Los albañiles y obreros son los que han construido esa ciudad; sin embargo, por el encarecimiento de servicios y de inmuebles, actualmente no pueden tener acceso”, señaló. 

“Cuando hablamos de ciudades inteligentes de inmediato se tiene que pensar en tres factores: sustentabilidad, desarrollo tecnológico y, el más importante, la inclusión social (...) Las ciudades actuales mexicanas son hechas para la élite poblacional, alejando al resto de los servicios públicos; hoy las smart cities son una nueva propuesta en la que podemos incluir a toda la gente y que su calidad de vida cambie”, agregó.

Jaime Delgado aseguró que para poder garantizar esta reconfiguración se tiene que trabajar en conjunto; los gobiernos locales deben acoplar las legislaciones para permitir el avance social y el empresariado debe ser justo al brindar oportunidades.

Adriana Torres Nava, directora corporativa de Innovación y Servicios Digitales de GINgroup, en el panel “El foco de una ciudad inteligente: las personas no la tecnología”, coincidió en que las ciudades inteligentes pueden cambiar la dinámica social actual y que fungen como catalizadoras de oportunidades.

Detalló que para lograr el cometido hay que trabajar en un vínculo con la sociedad y los organismos públicos y privados.

Tasa poblacional

Yona Frymerman, de Corporate Social Responsibility and Philanthropist Leader, explicó que para crear un modelo de desarrollo urbano que funcione se debe evaluar la tasa demográfica.

El problema que se registró en años pasados, ahondó, es que se realizaron políticas públicas que no contemplaron a las nuevas generaciones y, por lo mismo, actualmente hay un déficit en los servicios públicos.