Helsinki, Fin. Erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos sin comprometer los recursos para las futuras generaciones son parte de los fines en común de 197 países, entre ellos México y Finlandia, que han establecido 17 objetivos, 169 metas y 231 indicadores globales, rumbo a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Ejemplo de ello es Helsinki, que realiza acciones para reducir su huella de carbono y, al mismo tiempo, mejorar la calidad de vida de sus habitantes, por lo que se ha convertido en líder en movilidad, economía circular y el mejor ejemplo de ciudad inteligente. Se trata de la ciudad más grande de Finlandia y su área metropolitana es el hogar de 1.4 millones de personas.

El ritmo de Helsinki es tranquilo y es muy fácil desplazarse por la ciudad. El sistema de transporte público es uno de los mejores del mundo —con su excepcional línea del Metro— y también es práctico para caminar y recorrer en bicicleta.

Además de Helsinki, la región de la capital está formada por un centro de otras ciudades que van un paso adelante en materia de innovación. Éstas incluyen las ciudades vecinas de Espoo y Vantaa, la ciudad histórica de Porvoo, así como los pueblos siderúrgicos al oeste.

Kalasatama es un distrito ubicado en el extremo este del centro de la ciudad. Especialistas afirman que en el 2030 los habitantes recuperarán en promedio una hora de su vida nada más por vivir ahí.

Asimismo, está siendo calificado como un distrito de ciudad inteligente, es decir, un lugar que tiene como objetivo responder a los desafíos de una región en crecimiento; su fin es mantener a Helsinki como una ciudad rápida y fácil para vivir.

De acuerdo con Ulla Tikkanen, experta en autobuses robóticos del proyecto Fabulous y parte del equipo de la empresa de innovación Forum Virium Helsinki, uno de los objetivos de la firma es la implementación de un programa para desarrollar soluciones para vehículos automatizados, sobre todo en el transporte público de la ciudad.

Explicó que se encuentran trabajando estrechamente con diferentes entidades públicas, ya que Helsinki desarrolla tecnologías como la movilidad urbana que los hace referentes a nivel mundial, como el proyecto Fabulous, que actualmente trata de lograr la aceptación de los usuarios con las pruebas piloto que se desarrollan en Kalasatama.

De igual modo, el desarrollo de un ómnibus autónomo también está en marcha. Este proyecto, en manos de Smart & Clean, inició a finales del 2017 y prevén que en septiembre de este año sea una realidad; la organización que desarrolla soluciones de movilidad, energía y economía circular trabaja en conjunto con Metropolia, la universidad de Ciencias Aplicadas más grande de Finlandia, ubicada en el área metropolitana de Helsinki.

En tanto, la ciudad de Espoo, situada en la costa sur de Finlandia, tiene como principal fin la digitalización de datos para que en conjunto con los habitantes se puedan diseñar soluciones para mejorar su calidad de vida.

Milla Ovaska, directora de Asuntos Internacionales de la ciudad de Espoo, expuso que en un mapa digital concentran información a detalle de cada una de las propiedades respecto a la cantidad de energía que consume cada edificio y el uso de paneles solares, para diseñar proyectos en beneficio de los habitantes de esta ciudad.

Espoo, según la directora, es considerada una ciudad sabia, cuyo objetivo para el 2030 es tener cero huellas de carbono.

En común

Ahora bien, uno de los retos que tienen en común diversas ciudades como la capital de México es transitar de la economía lineal a la circular, tema en el que Helsinki es líder mundial.

De acuerdo con Ernesto Hartikainen, experto en economía circular del Fondo de Innovación de Finlandia (Sitra), la estrategia trazada consiste en la realización de un estudio de caso para identificar las principales necesidades del país y ciudades en materia sustentable, así como la implementación de una política financiera.

“Para el 2050, tenemos la expectativa de una reducción de 56% de emisiones (...) También es importante crear conciencia en las empresas para que diseñen productos que con el tiempo no sean obsoletos”, dijo, en el marco de una visita a Finlandia organizada por la embajada de dicho territorio en México.

Asimismo, refirió que la educación es uno de los pilares en Finlandia para mantener la cultura del reciclaje y la importancia de la economía circular.

Respecto a si estos modelos se pueden replicar en ciudades de América Latina, el especialista puntualizó que se tiene alto potencial en la agricultura y energías renovables, por lo que es necesario un proyecto con una visión a largo plazo.

“Es importante tener una estrategia o road map común para todo el país con todos los diferentes sectores representados. Por eso creo que el road map que hicimos en Finlandia es buen ejemplo de cómo comenzar. El trabajo continúa”, aseveró.

Pendientes

Para la coordinadora general de Asesores y Asuntos Internacionales de la Ciudad de México, Diana Alarcón González, el reciclaje de residuos sólidos, la movilidad y el agua son los pendientes en la capital que se han planteado en común con autoridades finlandesas.

La ciudad necesita, además de inversiones públicas, una mayor participación del sector privado y de los ciudadanos para el mejor aprovechamiento de los residuos, ahondó.

“Lo vemos como un proceso de largo plazo, pero hoy estamos comprometidos a acelerar esas formas de aprendizaje e inversión que nos permitan avanzar más rápido”, dijo a El Economista.

Recordó que la construcción de sistemas de innovación es la clave para entender cómo se realizan estas transformaciones estructurales de las sociedades “y ahí tenemos que aprender mucho de los países nórdicos”.

“Si hay algo que quisiéramos aprender de ellos es cómo se hace para que la IP, la sociedad y el gobierno funcionen con objetivos, con metas comunes”, aseguró.

En equipo

Marja-Leena Rinkineva, directora de Desarrollo Económico de la ciudad de Helsinki, hizo énfasis en el trabajo conjunto con gobierno, IP y sociedad para desarrollar proyectos de soluciones inteligentes que abonen a la consolidación de una economía circular.

Y es que a decir de Helena Sarén, responsable del programa Smart Energy de Business Finland, Finlandia ofrece soluciones para la conversión de energía a partir de la basura, que incluye a toda la cadena de valor, desde la recolección de residuos, la logística, el tratamiento y el aprovechamiento, sector en el que México tiene oportunidades de aprovechamiento y en los que ya se encuentran trabajando.

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