Cancún, QR. El Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) y la Secretaría de Turismo federal (Sectur) tienen posiciones encontradas sobre la construcción de los proyectos hoteleros Grand Island y RIU Riviera Cancún, que suman 3,530 nuevas habitaciones para la zona hotelera del principal destino de Quintana Roo.

Las diferentes posturas salieron a relucir durante dos eventos simultáneos que se realizaron en Cancún.

El director jurídico de Fonatur, Alejandro Varela Arellano, ratificó que se oponen a la construcción de ambos complejos debido a que implica sobredensificar aún más la zona hotelera de Cancún; al mismo tiempo, el titular de la Sectur, Miguel Torruco Marqués, aseguró que apoya ambos proyectos, ya que cumplen con la ley y generan empleos para la región.

Tras participar en el Congreso Exporail 2020, Varela Arellano aseveró que Fonatur se “retiraría” del destino si no se modifican las densidades de los referidos centros de hospedaje.

“Esperamos recibir un poco más de información para emitir una opinión más objetiva, pero en principio Fonatur está rotundamente en contra de la sobredensificación sin respetar los planes maestros originales; creemos que el número de llaves que proponen (Grand Island y RIU Riviera Cancún) exceden la capacidad de servicios que existen y los servicios los proporciona Fonatur”.

“Sería irresponsable de nuestra parte avalar proyectos que no traen infraestructura aparejada y que pueden traer gravísimas consecuencias ambientales, sociales y viales; estamos rotundamente en contra en tanto no haya un argumento que nos demuestre que nuestros temores son infundados”, expuso.

Sobre cómo harían valer su oposición a ambos proyectos, Alejandro Varela dijo: “Nos retiramos, dejamos de mantener las plantas de agua y dejamos de mantener el bulevar Kukulcán”.

“Si Fonatur va a ser arrinconado por intereses que atenten contra la calidad de vida, que atenten contra la gente de Benito Juárez y el medio ambiente, la ecuación va a ser muy fácil, Fonatur se retira y a ver quién mantiene la zona hotelera”, detalló.

Esto significa, agregó el funcionario, que Fonatur no está de acuerdo en que sigan adelante los proyectos Grand Island y RIU Riviera Cancún con las densidades que actualmente tienen.

Recordó que en el caso de la cadena RIU, se le ha pedido replantear su proyecto a cambio de que Fonatur lo apoye con la construcción de un hotel en otro Centro Integralmente Planeado, dada la disponibilidad de tierra con que cuenta el fondo en otros estados de la República.

Juan Carlos González, exdelegado de Fonatur en Cancún, comentó que las principales labores del organismo en el destino son el mantenimiento de la zona hotelera, la limpieza diaria de calles, repavimentación, jardinería, alumbrado público y, principalmente, la operación de las aguas de tratamiento; agregó que anualmente estas labores demandan un presupuesto de entre 100 y 120 millones de pesos.

Demostrar motivos

Miguel Torruco expuso que no hay impedimento legal para oponerse a los referidos proyectos hoteleros y que desde la Sectur apoyan la inversión en el destino; añadió que Fonatur debe demostrar el porqué de su oposición a las obras.

“En el documento original de Cancún (plan maestro) estaban previstas 21,000 habitaciones, hoy hay mucho más. Sectur apoyará cualquier proyecto que tienda a generar empleo, siempre y cuando se cumpla con las reglas del juego y los permisos que marcan los tres niveles de gobierno”.

“Si usted compra un terreno con determinada densidad, eso hay que respetarlo porque es el Estado de Derecho; también hay que ver cuál es el argumento de Fonatur, lo tiene que dar por escrito para que se pueda contrastar con el punto de vista de los inversionistas”, explicó luego de la inauguración de Quintana Roo Tourism Investment Summit 2020, que organiza la AMPI en Cancún.

Grand Island Cancún

El gobierno federal anunció el pasado 16 de octubre la construcción del hotel Grand Island Cancún, cuyo costo total asciende a 10,000 millones de pesos, calificándola como una de las más grandes inversiones turísticas en los últimos 30 años en el país.

El proyecto consiste en la construcción de un hotel en dos etapas: la primera de 2,000 habitaciones con sus respectivas áreas comunes, circulaciones verticales, albercas, amenidades, áreas de servicio y estacionamiento.

La segunda fase contempla el mismo alcance para 1,000 cuartos más. Las dos etapas iniciarían operaciones en los años 2022 y 2024. Se estima una creación de empleos durante la vida del proyecto de 20,000 entre directos e indirectos. La obra incluye, además, la construcción de un Centro de Convenciones, el más grande de Cancún, con un espacio de 10,000 metros cuadrados.

RIU Riviera Cancún

Es un proyecto de 530 habitaciones que obtuvo los permisos ambientales federales en diciembre del 2015, pero no fue sino hasta febrero del 2016 que la Semarnat publicó su resolución en la Gaceta Ecológica.

En la MIA, la cadena RIU adelantaba que el hotel implicaría una inversión de 95.6 millones de dólares, además de que el inmueble sería de un solo cuerpo en forma de L alargada de 16 niveles, incluyendo un miniclub, dos bares acuáticos, dos vestidores, toallero con caseta de animación y áreas abiertas. Todas las obras del proyecto iniciaron desde hace unas semanas en un predio del kilómetro 17 de la zona hotelera de Cancún, con una superficie total de 20,929.45 metros cuadrados.

A pesar de que fue autorizado desde el 2015, el hotel enfrentó diversos cuestionamientos tanto del Cemda como del despacho jurídico JFK, los cuales lograron suspender la obra, aunque perdieron los recursos y el hotel inició trabajos en el 2020.

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