En el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el 2017, el gasto federalizado tendrá una reducción de 3.1% real, comparado con el presupuesto aprobado en el 2016, lo cual es un factor crediticio negativo para los estados, ya que la tasa de crecimiento anual de las transferencias federales presupuestadas para el próximo año sería la más baja desde el 2009, cuando éstas cayeron 3.5%, de acuerdo con Moody’s.

La calificadora espera que esta disminución ejerza presión en los déficits consolidados y los niveles de liquidez de las entidades, debido a que las transferencias representan en promedio 90% de sus ingresos totales. El gasto federalizado se compone de participaciones, aportaciones y otros subsidios y transferencias a estados y municipios.

Según lo proyectado para el 2017, las participaciones, que equivalen en promedio a 35% de los ingresos totales de los estados, crecerán 5.3%, aunque éste sería el crecimiento más bajo registrado desde el 2012, por debajo de su crecimiento promedio de largo plazo de 9 por ciento.

Al respecto, Francisco Vazquez-Ahued, analista de Gobiernos Subsoberanos de Moody’s México, dijo que un aumento de 5.3% es insuficiente por las presiones que ya tienen los estados, sobre todo para sostener el nivel de gasto que ya traen .

El especialista precisó que este año las entidades recibieron recursos del Fondo de Estabilización de Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), como las participaciones venían muy mal en el primer trimestre, les dieron FEIEF; después las participaciones se recuperaron en el segundo trimestre y al recuperarse van a tener que regresar el FEIEF, entonces ese 5.3% que tú ves en el presupuesto en realidad no es tal, porque una parte de eso va a tener que regresarse el año que entra para resarcir el FEIEF , indicó.

Kristóbal Meléndez, investigador de Cuentas Subnacionales del Centro de Investigación Económica Presupuestaria (CIEP), refirió que ante el difícil panorama del país es importante considerar que los ingresos están creciendo a un ritmo importante, los estados han estado ganando; a pesar de que empieza a verse ya la desaceleración, sí siguen siendo importantes estos ingresos , afirmó.

Hay bastantes recortes en algunos rubros, pero el gasto federalizado, en cuanto a participaciones y aportaciones, no sufrió recortes , afirmó Meléndez.

Panorama complicado por crecimiento moderado

La calificadora refiere que la desaceleración de las participaciones es resultado de las previsiones de un lento crecimiento económico en México, bajos precios del petróleo y una caída de la producción petrolera, proyectada en 1.93 millones de barriles por día en el 2017, frente a 2.13 millones de barriles por día en el 2016; además, prevé que todas las entidades se verán afectadas por el moderado crecimiento en las participaciones.

Los estados están en una situación bien compleja; con la nueva Ley de Disciplina Financiera todavía quedan incertidumbres respecto del marco jurídico que va a quedar para pedir deuda, faltan los reglamentos (...) Por parte de las administraciones estatales hay mucha reticencia a pedir deuda nueva y por parte de los bancos, también; el principal riesgo es que se acumulen aún más las cuentas con proveedores y los proyectos de inversión no se hagan , advirtió el analista de Moody’s.

De aprobarse este proyecto de presupuesto, abonaría a este panorama negativo y estaríamos tomando las acciones de calificaciones pertinentes para los estados que puedan ajustarse y para los que no .

Mientras tanto, las aportaciones, que representan en promedio 35% de los ingresos estatales, tendrán un incremento de 1.9%real, en relación al presupuesto del 2016, considerablemente por debajo de su promedio de crecimiento histórico de 7.0%, indica Moody’s.

Nosotros vemos que va a continuar el deterioro, simplemente lo que es limpiar adeudos históricos, que con la Ley de Disciplina Financiera se prevé que se limpien los adeudos históricos, con esto ya no va a poder ser. (...) La ley es muy buena porque limita la deuda, pero en realidad no va al meollo del asunto de la deuda, que es el tema de los flujos de efectivo de los estados; tenemos un sistema federal en el que los gastos crecen casi de manera automática y los ingresos de los estados no.

La Ley de Disciplina Financiera pone un límite al endeudamiento, pero no arregla el problema de los flujos , enfatizó Francisco Vazquez-Ahued.

Transferencias por convenio, a la baja

Finalmente, las otras transferencias por convenio son transferencias etiquetadas para financiar proyectos específicos, tales como proyectos de infraestructura y programas sociales. Desde el 2011, estas transferencias han crecido a una tasa de crecimiento compuesto anual (CAGR, por su sigla en inglés) de 18 por ciento.

Tradicionalmente, estas transferencias han sido las más volátiles y, si se aprueba el proyecto de presupuesto, caerían 34 por ciento.

Sobre de esta reducción, Kristóbal Meléndez, del Centro de Investigación Económica Presupuestaria, precisó que donde se dan los recortes es en el Ramo 23; sin embargo, éste se ajusta en la Cámara de Diputados al alza (...), es la parte del gasto federalizado que más aumenta .

Reducción de la disponibilidad de efectivo

En el 2015, los estados mexicanos calificados por Moody’s reportaron resultados financieros consolidados de entre -6.7 y 9.3% de ingresos totales; si el presupuesto es aprobado tal como fue presentado, esperan que ese indicador oscile entre -10.0 y 6.0% en el 2017.

Asimismo, dada la alta dependencia que tienen las entidades del país de las transferencias federales, así como también la implementación de nuevas regulaciones que limitarán la contratación de obligaciones financieras, una práctica común de éstas, la empresa calificadora espera una mayor reducción de la disponibilidad de efectivo de los territorios nacionales o una mayor acumulación de sus pasivos con proveedores.

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laura.quintero@eleconomista.mx