Uno de los principales retos que enfrenta actualmente la Ciudad de México en materia hídrica, es que parte de la población capitalina no tiene un acceso adecuado al agua, reconoció la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum Pardo, ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Durante un panel organizado por la ONU, dedicado a revisar los retos y objetivos de la Agenda 2030 con relación al agua, la mandataria local explicó que a esta principal problemática que enfrenta la urbe también se suma otra vertiente, y es que en estas zonas donde no se está generando un abastecimiento adecuado de agua habitan las personas que tienen menores ingresos económicos.

Además de este primer reto, Sheinbaum Pardo enlistó otros tres pendientes, uno de ellos es que parte del sistema de distribución de agua aún es muy antiguo, lo que genera una operación obsoleta y, por ende, en algunos lugares se pierde 50% del abastecimiento del líquido.

El siguiente reto es que se ha generado una sobreexplotación de los acuíferos que llevan agua a la capital, lo que ha provocado que en algunos lugares se esté hundiendo la tierra, donde incluso se daña la infraestructura de las casas de la urbe; mientras que la última problemática se centra en las consecuencias hídricas derivadas del cambio climático.

“Son muchos los retos con respecto al agua en la Ciudad de México, en la Zona Metropolitana, pero podemos mencionar cuatro condiciones en esta zona importante de México”, recalcó.

Acciones implementadas

Manifestó que las acciones que ha implementado en dos años de administración tienen una visión a corto, mediano y largo plazo, donde el principal objetivo es que se logre resolver este problema de abastecimiento y que toda la población capitalina tenga acceso al agua.

“Para garantizar el acceso universal al agua y la sustentabilidad de los recursos hídricos hemos puesto en marcha varios programas, algunos de ellos incluyen la modernización del sistema de producción y distribución, mediante elementos técnicos; macromedición, control de la presión y de la distribución, y mejoramiento en la distribución de agua potable; la rehabilitación de los pozos, plantas de agua potable, sistemas de irrigación eficientes en zonas donde se practica la agricultura dentro de la Zona Metropolitana”, sostuvo.

Claudia Shenbaum reiteró que también han establecido recursos hídricos alternativos en la capital del país, entre ellos sobresale el desarrollo de un sistema de recolección de agua de lluvia, así como la construcción de infraestructura para proteger a los ríos y a los mantos acuíferos de contaminantes como basura.

Además de estas acciones, enunció que han desarrollado un sistema de inteligencia y de recolección de datos, conocido como sectorización, el cual divide a la capital por zonas, se mide la cantidad de agua que llega y la presión que tiene.

“Derivamos la red de agua a sectores hidrológicos, cada uno de ellos con tecnología moderna para medir la cantidad de agua que llega a cada uno de los sectores y su presión, y eso nos permite regular la presión de la red, reducir y acabar con las fugas y llevar agua del poniente al oriente de la ciudad”, dijo.

Puntualizó que para el 2024 la capital del país tendrá 830 sectores para distribución del agua potable, lo que permitirá recuperar al menos 2,000 litros por segundo de las fugas, además, con ello se podrá descontinuar la operación de 50 pozos en el oriente de la ciudad, que debido a su explotación han causado hundimientos del suelo.

“Así que el uso de tecnología moderna, de macromedición y telemetría se están incorporando en las operaciones diarias relacionadas con el agua. Nuestro objetivo es que haya acceso al agua para todos y que al mismo tiempo haya sustentabilidad en nuestro entorno natural, y reducir la sobreexplotación de los acuíferos en la Ciudad de México”, explicó.

Comercialización y derecho

Sheinbaum Pardo recalcó que para que se pueda resolver la problemática mundial del abastecimiento del agua, en primera instancia este recurso natural no debe ser tratado como si fuera una mercancía, ni tampoco debe ser objeto de comercialización, en su lugar su acceso debe ser visto como un derecho.

“El acceso a agua segura, confiable y suficiente tiene que tratarse como un derecho, así está establecido por las Naciones Unidas, pero también tenemos que creer en ello para poder distribuir agua de manera segura para todos”, subrayó.

En ese sentido, expuso que para hacer prevalecer esa visión se tiene que apostar por el uso de nuevas tecnologías, así como fomentar la investigación.

“Es importante tener ciencia, conocimiento, tecnología y un uso racional de cada peso, de cada centavo, es fundamental. Entonces, la ciencia es necesaria, la ingeniería es necesaria, pero también lo es la perspectiva de ver al agua como un recurso y como un derecho”, comentó.

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RRG