Ante la contingencia sanitaria, 19 entidades del país ostentan mayor margen de maniobra financiera para paliar los efectos del Covid-19, debido a que al cierre del primer trimestre del 2020 registraron disminuciones en su deuda pública.

Por lo anterior, se abre un abanico de posibilidades con la contratación de financiamientos, ya sea mediante inversión productiva, cubrir necesidades de liquidez en el corto plazo o refinanciamiento para tener mejores condiciones de mercado, a fin de contrarrestar la merma que habrá en recursos vía participaciones (por el desplome de la actividad económica) e ingresos locales.

Si bien la deuda total de los gobiernos estatales, que ascendió a 553,729 millones de pesos al finalizar marzo, según datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), cayó -2.8% a tasa anual real, no todas las entidades siguieron esta dinámica.

Tlaxcala es el único estado que no cuenta con obligaciones financieras, mientras los descensos anuales más pronunciados se dieron en Querétaro (-55.8% real), Guanajuato (-21.9%), Guerrero (-14.8%), Oaxaca (-14.2%), Michoacán (-13.3%) y Estado de México (-12.2%); es decir, este grupo de entidades muestra mayor holgura financiera.

Otros estados que contrajeron su deuda fueron Veracruz (-8.9%), Hidalgo (-8.8%), Sinaloa (-8.5%), Puebla (-6.0%), Campeche (-5.9%), Sonora (-5.5%), Baja California (-4.7%), Chiapas (-3.8%), Coahuila (-2.7%), Chihuahua (-2.0%), Nuevo León (-0.9%) y Colima (-0.8%); este grupo también tiene maniobra financiera.

Al otro extremo, Tabasco fue el estado con el mayor incremento de sus financiamientos, con una tasa anual de 27.1%, en términos reales, por lo que su capacidad financiera para combatir los estragos del coronavirus se limitó.

En tanto, Baja California Sur, Nayarit, Jalisco, Tamaulipas y Aguascalientes presentaron crecimientos entre 11.2 y 14.4%; le siguieron Yucatán (9.9%), San Luis Potosí (9.0%), Durango (3.6%), Morelos (1.5%), Quintana Roo (1.0%) y Zacatecas (0.8 por ciento). La deuda de la Ciudad de México apenas aumentó 0.03 por ciento.

Por monto, los primeros lugares fueron para la capital del país, con un saldo de 83,592 millones de pesos al cierre del primer trimestre, Nuevo León, con 73,551 millones, y Chihuahua, con 50,169 millones.

Por su parte, los gobiernos estatales con menores obligaciones fueron Querétaro (227 millones de pesos), Baja California Sur (1,876 millones), Campeche (2,481 millones) y Aguascalientes (2,921 millones).

Per cápita

Para saber si el monto de las obligaciones financieras de los estados es elevado o no, se puede comparar con el tamaño de la población de cada entidad. Así, el territorio con mayor deuda pública per cápita al cierre de marzo fue Nuevo León, con 13,584 pesos, cifra que debería cada habitante.

El podio lo completan Chihuahua (12,961 pesos) y Coahuila (11,987); en cuarto lugar está Quintana Roo (11,607). Sobresale que la Ciudad de México, con la mayor deuda en absolutos, se posicionara en el quinto escalón per cápita, con 9,555 pesos.  Querétaro mostró el menor indicador, con 106 pesos.

Sistema de Alertas

Otra forma de identificar el margen de maniobra financiera para combatir el impacto de la crisis sanitaria y económica es el Sistema de Alertas de la SHCP, que mide el endeudamiento de los entes públicos en tres niveles (sostenible, en observación y elevado).

Al corte de marzo, sólo Coahuila, Chihuahua, Nuevo León y Quintana Roo se ubicaron en semáforo amarillo (endeudamiento en observación), por lo que su techo de financiamiento neto es equivalente a 5% de sus Ingresos de Libre Disposición (ILD). En verde (sostenible), el techo es equivalente a 15% de sus ILD.

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