Para que una empresa consiga el éxito, necesita contar con clientes leales. Pero ¿cómo atraerlos y mantenerlos interesados en sus productos? La estrategia fundamental en el marketing es la segmentación de mercados, ya que ésta determinará a quiénes dirigirse.

A partir de este estudio, las marcas dividen a la audiencia, agrupan a su mercado potencial y conocen el comportamiento y necesidades de su público objetivo. Mientras más específica y detallada sea la investigación realizada, se obtendrán mejores resultados al desarrollar un producto para satisfacer estas necesidades.

Antes de segmentar es importante contar con una estrategia definida, marcando el objetivo por cumplir y las metas a alcanzar en un periodo específico de tiempo.

Segmentacion de los diferentes tipos de mercado

La segmentación de mercados se divide en cuatro tipos, cada uno con características diferentes. Para lograr un mejor posicionamiento, aumentar la notoriedad de marca y optimizar recursos, es necesario aplicarlos todos.

Segmentación geográfica

Se refiere al entorno y el espacio físico en el que se desenvuelve el público objetivo. Con ella se toman en cuenta las siguientes variables: el país, estado, ciudad, región y clima en el que se encuentra la audiencia.

Con el crecimiento de los consumidores internautas, esta segmentación cada vez tiene menos relevancia, ya que ahora los productos están al alcance de un smartphone. Gracias a los gigantes tecnológicos, como Amazon, Mercado Libre e eBay, ahora las marcas tienen presencia internacional más fácilmente.

Segmentación demográfica

Permite a las empresas conocer aspectos específicos de su audiencia. Mientras más concreto, más fácil será adquirir clientes potenciales. Las variables que toma en cuenta esta segmentación son: la edad, el género, estado civil, preferencias sexuales, nivel educativo, profesión, nivel socioeconómico, vivienda, cultura y religión.

Segmentación psicográfica

La segmentación con mayor relevancia, ya que analiza el comportamiento, las necesidades y preferencias de los consumidores. Cada vez más, las audiencias buscan productos que les regalen experiencias o que se alineen con sus ideales. Sus variables son: la personalidad, estilo de vida, valores, actitudes e intereses.

En este caso, las redes sociales y el geomarketing se convierten en la herramienta más importante de las empresas. Al estudiar a su público, es más sencillo desarrollar estrategias publicitarias que muevan sus emociones.

Segmentación conductual

Esta segmentación muestra la conducta y patrones de consumo de los usuarios, su lealtad a la marca, sensibilidad al precio, la frecuencia u ocasión de compra y los beneficios que buscan al elegir un producto. Con estos datos es más sencillo perfilar el bien o servicio antes de lanzarse al mercado. 

Las empresas deben tomar en cuenta que los segmentos de mercado están en constante cambio, con intereses y enfoques distintos en cada generación. Una manera de hacerlo es preguntarse, conocer, unirse y adelantarse a las tendencias, ya que sólo así podrán subsistir. A diferencia de hace unos años, los productos de hoy en día tienen periodicidad, haciendo que las marcas se encuentren en constante innovación.

A la vez, la competencia es abrumadora, por eso es recomendable investigar y estudiar a los competidores. Así es más fácil resaltar la característica diferenciadora en el producto, generando una ventaja competitiva.

ana.delgado@eleconomista.mx