Desde hace varios meses, los mercados mundiales se volcaron hacia el consumo de vehículos del tipo deportivo utilitario para hacer a un lado a sedanes y hatchbacks principalmente. Ante esta situación Volkswagen ajustó su estrategia mundial para dar cabida a modelos que satisficieran las exigencias y preferencias de los consumidores. Así se renovó el Touareg, que tristemente no se venderá más en México, se modernizó el Tiguan y llegaron exponentes como el enorme Teramont y el compacto T-Cross, del que platicaremos en esta ocasión.

Máximo dividendo

Sacando el mayor de los dividendos a un desarrollo, Volkswagen recurre a la plataforma MQB A0 para dar vida al T-Cross, un SUV compacto con 4,199 milímetros de largo, 1,760 milímetros de ancho y un alto de 1,568 milímetros; la distancia entre ejes es de 2.651 milímetros.

Por su parte el diseño le da un aspecto de robustez y fuerza; para comprobarlo, sólo basta mirar las gruesas líneas horizontales de la parrilla, las defensas así como los conjuntos ópticos entre los que destaca la franja luminosa que une a las calaveras y las formas cuadradas para los antinieblas y rectangulares para las principales. La parrilla gana presencia con sus elementos cromados.

Sin limitaciones

Su diseño robusto le da la ventaja de contar con un interior espacioso, sobre todo por la altura conveniente para personas con una estatura mayor a 1.80 metros. Una combinación de tonos aumenta el atractivo del habitáculo, pues va desde la tapicería de los asientos hasta el tablero al que se suma un embellecedor tridimensional. Pero lo mejor del T-Cross es su nivel tecnológico, único en el segmento, con el clúster digital de 10.2” configurable al gusto del conductor, así como la pantalla en la consola central de 8”, que, además de ser a color y sensible al tacto, soporta las plataformas Apple CarPlay y Android Auto.

En esta versión, los ocupantes también disfrutarán del techo panorámico y Climatronic.

Control total

Me parece que el mejor aspecto del T-Cross es el control que ofrece al volante, un atributo que se debe al alto nivel dinámico que ofrece la plataforma MQB A0. Recurre al conocido 4 cilindros de 110 caballos de potencia y una transmisión Tipronic de seis cambios. No pretende mostrarse como la más deportiva, pero sí sorprende por el equilibrio entre bastidor y tren motor.

Ficha técnica — Volkswagen T-Cross

Motor: 4 cilindros, 1.6 litros

Potencia: 110 hp

Torque: 114 lb-pie

Transmisión: Tiptronic 6 velocidades

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