El buen momento que vive el turismo de negocios y su potencial de crecimiento alientan a Carlson Wagonlit Travel. Su director para México y Centroamérica, Gerardo Vera, estima que al cierre del presente año logren ventas superiores a los 200 millones de dólares en el mercado mexicano, lo que representaría un incremento de 17%, en relación con el 2016, el doble de la tendencia mundial.

La firma dedicada a la gestión de viajes de negocio tiene presencia en más de 150 países y entre sus clientes se encuentran: Walmart, Citibanamex, Accenture, GE, Bimbo y Casa Cuervo, y espera sumar en el corto plazo un número interesante de participantes de los sectores energético, financiero y de bienes de consumo.

Estamos muy optimistas con los resultados obtenidos en el arranque del año, estamos ganando presencia en el mercado porque estamos atendiendo nuevos segmentos y ofrecemos una nueva oferta de valor competitiva. Ya tuvimos meses con aumentos de 20%, lo que nos hace pensar que cerraremos bastante bien, igual que el turismo en general , comentó el directivo.

Previo a la entrevista, Gerardo Vera ofreció una conferencia para mostrar parte de su portafolio de productos con los que atienden a dos segmentos: congresos y convenciones (que el año pasado creció 18% con una estancia promedio de cuatro días) y el ejecutivo que regularmente tiene vuelos de ida y vuelta el mismo día (que se incrementó 14 por ciento).

¿En México se está dando la atención que merece el turismo de negocios?

Sin duda. Las cifras que tengo señalan que el turismo, como sector, vale 100,000 millones de dólares al año, que es cerca de 8% del PIB, y dentro de eso está la parte de viajes de negocio y que representan cerca de 15 y 20 por ciento. Se están implementando las medidas adecuadas y como sector privado seguimos apostando.

¿Qué comportamiento ha tenido el segmento del viajero de negocios que no va a convenciones?

Es una parte dinámica porque va a la ciudad que tiene que ir para buscar socios o hacer inversión, por ejemplo. Es algo que no se escoge y tiene una estrecha relación con el país: si hay inversión en el Bajío, habrá viajes ahí; si hay crecimiento de la maquila en Ciudad Juárez, habrá viajes ahí de directivos o proveedores. En este caso la conectividad aérea es fundamental.

¿Las convenciones también crecen?

El tipo de cambio es un asunto que estimula y la Riviera Maya es ya caso de éxito mundial, es una zona que tiene un aeropuerto con buena capacidad, tienen espacio para los eventos, hay capacidad hotelera, conectividad carretera. Vemos con gusto que Riviera Nayarit va en ese camino, las inversiones son evidentes y beneficiarán al segmento en el que participamos.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx