The New York Times Company, controladora del influyente diario estadounidense The New York Times, reportó un incremento en el primer trimestre de 2018 de 139,000 nuevas suscripciones digitales, para contabilizar un total de 2,783,000. De acuerdo con la compañía, en el primer trimestre del año aumentó 3.8% los ingresos totales, a 413.9 millones de dólares desde los 398.8 millones del mismo periodo de 2017. Destacó que los ingresos por suscripciones aumentaron 7.5% mientras que los ingresos por publicidad decrecieron 3.4 por ciento.

Los ingresos por suscripciones digitales y la venta de la edición de papel, recibidos directamente de los bolsillos de los lectores, representan 63% del total de los ingresos del diario, contra 30% de la publicidad. Uno de los ítems que más impactaron el renglón de publicidad fue el de las ventas de espacios comerciales en plataformas digitales, que descendieron 6% en el primer trimestre de 2018 respecto al mismo periodo del año anterior, a 46.7 millones de dólares (37.2% del total de facturación por publicidad del Times); la publicidad para el papel apenas cayó 2 por ciento.

"La disminución en ingresos por publicidad digital refleja una disminución continua en la publicidad digital en el sitio web, que se ha visto compensada por la publicidad en teléfonos inteligentes", informó la compañía en su reporte financiero para el primer trimestre de 2018.

Para Rodrigo Bonilla, director regional para las Américas de WAN-IFRA, Asociación Mundial de Periódicos y Editores de Noticias, el incremento de la facturación por suscripciones digitales a los diarios es "una tendencia estructural que ira reforzándose y brindará una fuente de ingresos sostenible a largo plazo". En un artículo publicado esta semana en El Economista, como parte del Ranking de Medios Nativos Digitales, Bonilla destacó que la difusión de información falsa y las campañas de desinformación "han otorgado a las fuentes más fiables de noticias una oportunidad única para desmarcarse de la oferta caótica y cacofónica de información que circula impunemente por internet". Y esto, escribió, incentiva el pago de los lectores por contenido de calidad.

"Para que una estrategia de contenido pago funcione, el lector tiene que estar dispuesto a pagar por él. Y para pagar por él, tiene que valer la pena", escribió Bonilla.