Ya está sobre la mesa la futura ley de trabajo a distancia. El último borrador sobre el que discuten el Gobierno español, patrones y sindicatos acopia los derechos y obligaciones para empresas y trabajadores que elijan el teletrabajo al menos un día a la semana.

La empresas deberán correr con parte de los gastos de luz o internet, todo ello se reflejara en un inventario; el empleado deberá de tener un horario de trabajo y de disponibilidad y repartir los días que se hacen dentro y fuera de casa.

Las empresas podrán controlar las jornadas de modo que se evitará que el teletrabajo se haga siempre en viernes, pero por otra parte los empleados tienen derecho a la desconexión y a no usar sus propios aparatos electrónicos.

Todos los trabajadores podrán acogerse a la modalidad de trabajo a distancia a excepción de los que tengan 16 o 17 años.

El borrador también indica que “en los contratos en prácticas y los contratos para la formación y el aprendizaje sólo cabrá un acuerdo de trabajo a distancia que garantice, como mínimo, un porcentaje del 50% de prestación de servicios presencial”.

También indican que la decisión de teletrabajar, deja claro que será “reversible” en todo momento, con un plazo de aviso previo que deberá fijarse en el acuerdo entre la empresa y el trabajador o la sección sindical. Tanto el empleado como el empleador pondrán las condiciones por medio del contrato.

En caso de que el empleado no quiera trabajar a distancia, esto no podrá ser en ningún caso causa que justifique el despido, deja claro el borrador.