La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que tras la pandemia del coronavirus el desempleo a nivel mundial se sitúe en 9.4% al concluir el 2020, niveles nunca antes vistos, con una lenta recuperación, sobre todo porque pudiera presentarse un nuevo brote en varios países.

De tal manera que el impacto inmediato de la crisis en el empleo y las horas trabajadas ha sido diez veces mayor que en los primeros meses del 2008 con la crisis financiera mundial, incluso en países donde las tasas de desempleo hasta ahora no ha aumentado mucho, como es el caso de México, indica el reporte “Perspectivas del empleo 2020, seguridad laboral y la crisis de Covid-19”.

De acuerdo con los datos proporcionados, las vacantes disponibles -en 18 países que cuentan con datos disponibles- disminuyeron 35% entre febrero y mayo del 2020; algunos ejemplos de las caídas más grandes fueron: México (60%); Canadá (43%), Irlanda (45%) y el Reino Unido (52%), mientras que otros experimentaron descensos más moderados, como Alemania (16%), Bélgica, Japón y Suiza (todos 20%).

El congelamiento de vacantes se materializó en la mayoría de los países en marzo, y había aumentado 3.5 veces su tamaño a fines de abril en promedio y continúo hasta junio, a pesar de la reapertura parcial de las actividades económicas en varios países de la OCDE.

La incertidumbre sobre la evolución del mercado laboral sigue siendo importante, y mucho depende de cómo la pandemia evoluciona. El virus no ha sido derrotado de ninguna manera, y el riesgo de nuevos brotes aún se avecina hasta que haya una vacuna disponible; por lo que el gran desafío para los países es, por lo tanto, encontrar formas de reiniciar la economía y la vida social y mantiene la pandemia bajo control sin tener que volver al uso de medidas de confinamiento.

El cambio generalizado al teletrabajo también representó un obstáculo, sobre todo para los hogares que no tienen computadora o acceso a internet en casa, o difícil debido a limitaciones de espacio o por dispositivos deben compartirse entre los miembros del hogar.

En promedio en la OCDE, alrededor del 87% de los hogares tienen acceso a internet en sus hogares, aunque la proporción es menos de la mitad en Colombia y México mientras tanto, casi el 81% de los hogares en la OCDE tienen acceso a una computadora en casa, con menos del 50% de los hogares en Colombia, México y Turquía.

La OCDE presentó algunas propuestas que se deben considerar como el hecho de regresar a la actividad manteniendo seguro a los trabajadores; pensando en reducir los esquemas de retención o cómo adaptar los programas de apoyo de emergencia para trabajadores independientes.

Además de cómo proporcionar un apoyo adecuado a los ingresos mediante la adaptación excepcional de algunos de los mecanismos de apoyo.

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