Estados Unidos hizo peticiones adicionales en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), al tiempo de que mantiene su amenaza de aplicar aranceles a las importaciones de acero y aluminio de México y Canadá a partir del próximo martes.

El gobierno estadounidense elevó de 30 a 40% el valor de los insumos, partes y componentes de un auto que sólo podrán fabricarse en zonas de América del Norte donde se paguen salarios en un rango de al menos entre 15 y 17 dólares por hora en promedio para gozar de las ventajas arancelarias, un requisito que no cumple México, de acuerdo con fuentes que consultó el diario canadiense The Globe and Mail.

Las nuevas demandas estadounidenses fueron discutidas durante los tres últimos días, de martes a jueves, entre el representante comercial de la Casa Blanca, Robert Lighthizer; la ministra de Relaciones Exteriores de Canadá, Chrystia Freeland, y el secretario de Economía de México, Ildefonso Guajardo, en Washington, DC.

De acuerdo con las mismas fuentes, la administración del presidente Donald Trump quiere que el porcentaje de contenido regional para la producción de automóviles (con el cual no se pagan aranceles) se eleve del actual 62.5% a un intervalo de entre 75 y 85%, con una “serie de nuevas reglas adicionales añadidas”.

Además, Lighthizer propuso que se especifiquen porcentajes de qué partes de un automóvil deben venir de América del Norte para igualmente quedar libres de aranceles, con el objetivo de garantizar un cierto nivel de valor de “alto de trabajo”, como la fabricación de transmisiones, en la zona del TLCAN.

Otra de sus exigencias consiste en que 70% de todo el acero, el vidrio y el aluminio en autos provenga de América del Norte, una cifra que inicialmente había fijado en 100 por ciento.

Lighthizer se ha mantenido firme en sus demandas referentes a restringir las compras gubernamentales, desechar el proceso de solución de disputas Estado-Estado, incluir una “cláusula de extinción” y desmantelar el “sistema proteccionista” de lácteos y aves de corral de Canadá. Según las versiones obtenidas por el diario canadiense, Estados Unidos quiere todavía firmar “un acuerdo en principio” antes de fin de mes, bajo la amenaza de golpear a Canadá y México con aranceles sobre acero y aluminio a partir del próximo martes si no llegan a ese objetivo.

El acuerdo en principio implica que los tres países lograrían un consenso en los temas controversiales, mientras que las discusiones técnicas para resolver los detalles y el texto legal se ultimarían posteriormente.

El 1 de mayo concluirán las exenciones que Estados Unidos otorgó a 34 países a los aranceles globales cobrados a las importaciones de acero (25%) y aluminio (10%), lo cual está ligado, para el caso de México y Canadá, al resultado del avance de las negociaciones del TLCAN. Las tarifas se aplicaron aduciendo razones de seguridad nacional.

La exclusión actual de Canadá y México de las tarifas de la Sección 232 es económicamente significativa, ya que los dos países representaron respectivamente 17.9 y 8.6% de las importaciones de acero y 40.5 y 1.5% de las importaciones de aluminio de Estados Unidos.

En el 2017, las importaciones estadounidenses de productos de acero y aluminio cubiertos por las tarifas de la Sección 232 ascendieron a 29,000 millones y 17,400 millones de dólares, respectivamente.

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