Aunque se realizan negociaciones “al más alto nivel” para quitar los aranceles estadounidenses a las importaciones de acero y aluminio de México, es probable que se dé el 30 de noviembre la firma del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) sin resolver aún este caso.

“Es un tema que se tiene que resolver. Creemos que los tres países tenemos que llegar a un acuerdo. Trataremos de que se resuelva antes de que se firme o a la hora de la firma. Pero tampoco estamos seguros de poderlo resolver antes”, dijo Salvador Behar Lavalle, jefe negociador adjunto del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, el cual sería sustituido por el T-MEC) de la Secretaría de Economía (SE).

El presidente Donald Trump condicionó la exención de esos aranceles a los dos vecinos de Estados Unidos si se lograba un acuerdo respecto a la actualización del TLCAN.

“Hemos tenido diálogos con Estados Unidos al más alto nivel; estamos intercambiando opciones para ver qué soluciones podemos encontrar que sean favorables a México y a los acereros mexicanos”, añadió Behar.

Estados Unidos impuso unilateralmente aranceles 25% al acero y 10% al aluminio mexicanos; por lo que México estableció una medida de represalia que es equivalente a los 3,000 millones de dólares que su vecino del norte le está afectando.

Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, argumentó que los aranceles se deben desmantelar porque México no representa una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos, como éste argumenta, dado que incluso tiene un comercio sectorial deficitario. En el 2017, las importaciones estadounidenses de productos de acero y aluminio cubiertos por las tarifas de la Sección 232 ascendieron a 29,000 millones y 17,400 millones de dólares, respectivamente. Durante la última década, las importaciones de acero, por valor, han fluctuado significativamente, mientras que las importaciones de aluminio han aumentado constantemente.

Estados Unidos anunció el 8 de marzo que fijaría aranceles globales de 25% a las importaciones de acero y de 10% a las de aluminio, argumentando preocupaciones de seguridad nacional.

“Estamos en un proceso de negociación para encontrar una solución”, concluyó Behar.

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