Después de varios meses de retraso, la Secretaría de Economía publicó la NOM 194 SCFI 2015 sobre dispositivos de seguridad vehicular, la cual establece que será hasta el 2019 y el 2020 cuando la industria esté obligada a que todos los autos nuevos y en circulación cumplan con bolsas de aire y cinturón de seguridad, parámetros que quedan por debajo de los exigidos en países desarrollados.

Así lo denunciaron organizaciones civiles, al destacar que es una norma laxa porque carece de otros dispositivos como el control electrónico de estabilidad y el sistema de frenos ABS; además de que en la regulación no incluyeron todas las opiniones de la sociedad civil, con el fin de emitir una norma más estricta, apegada a las reglas internacionales.

La definición de esta norma deja a México con 25 años de atraso en seguridad vehicular, y, muy por detrás, también de Ecuador, Brasil y Argentina (estos dos últimos en el 2018 estarán implementando el sistema de control de estabilidad).

La NOM dota a la industria de 4.5 años para cumplir con las regulaciones exigidas: prueba de impacto frontal, lateral y frenos ABS. Todo ello se entiende como una estrategia de presión a nivel regional por parte de la industria automotriz, en la que están abogando por retrasar los esfuerzos de elevar los niveles de seguridad de los autos a través de las regulaciones , aseveró Stephan Brodziak, coordinador de Seguridad Vehicular de El Poder del Consumidor.

Abundó que por primera vez se tuvo la oportunidad de actualizar el nivel de seguridad de los autos que se comercializan en México a niveles similares a los estándares de seguridad de Europa y Estados Unidos, sin embargo, desgraciadamente se ha perdido esta primera oportunidad y en su lugar quedó una norma regresiva .

En su oportunidad, Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), dijo que el gremio da la bienvenida a la regulación, en la que todos los comentarios de los participantes fueron escuchados.

Hace unos meses, el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, explicó que la norma 194 permitiría a la industria un periodo de gracia para que ajustaran su producción y sus modelos próximos a presentar en el mercado, ya que afectaría sus inversiones ya programadas.

lgonzalez@eleconomista.com.mx