Entre México y Estados Unidos se vislumbra una solución en el capítulo de reglas de origen del sector automotriz, encaminada a quitar de la negociación la propuesta estadounidense de poner caducidad al TLCAN (cláusula sunset), lo que da confianza y certidumbre a las inversiones de la industria automotriz, factor clave que conllevaría a alcanzar un acuerdo en principio en agosto, afirmó Juan Pablo Castañón, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

En entrevista telefónica desde Washington DC, el líder del empresariado mexicano comentó que no puede adelantar los acuerdos en uno de los temas álgidos de la negociación del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pero desde este fin de semana se inició la elaboración  de la nueva fórmula en reglas de origen automotriz, según lo reportado por el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo. Y para lo cual, la Secretaría de Economía con la AMIA, ANPACT, INA y la AMDA comenzarán los trabajos.

“Se empieza a vislumbrar una solución (en reglas de origen del sector automotriz) y va ligada con la no terminación periódica del TLCAN, para poder generar confianza en las inversiones que tendría que hacer la industria automotriz. Se está avanzando y  hay detalles que afinar para inversiones de mediano y largo plazo”, respondió Castañón.

Al cuestionarle sobre la nueva fórmula, dijo que se partirá de las propuestas ya planteadas por México y EU, a fin de encontrar un equilibrio, en donde están participando la industria automotriz del mundo, tanto el grupo de las marcas asiáticas y estadounidenses, como las europeas.

La propuesta planteada por Estados Unidos y rechazada por México y Canadá –desde mayo- establece elevar de 62.5% a 75% el contenido regional en los vehículos, y que 70% del acero y aluminio utilizado por los fabricantes de vehículos sea adquirido en Norteamérica. Además de que el 40% del valor de los autos y las SUV, y el 45% del valor de las pickups fabricados en la región provengan de componentes que hayan sido producidos por empleados que reciban un salario de entre 16 y 19 dólares por hora.

En tanto la postura mexicana se dirigía ser integral, al elevar a 70% el contenido regional de los vehículos, aceptar un porcentaje de 20% del valor del vehículo con incorporación de salarios de 16 dólares por hora, así como el que las partes y componentes de acero acumulen el 30% y de aluminio el 20% de la región, pero Estados Unidos, lo rechazó en mayo.

“En reglas de origen se trabaja en una fórmula que pueda ser factible, que no dañe los empleos generados en México y no ponga en riesgo las nuevas inversiones que puedan llegar al país.  Han venido avanzado en un acuerdo que pueda ser suficiente para los tres países, pero todavía no lo concretan”, comentó el presidente del CCE a El Economista.

Castañón celebró el avance de las negociaciones bilaterales que llevará en los próximos días a celebrar una reunión ministerial trilateral. Hubo progreso –dijo- en  11 capítulos del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), los cuales están por cerrar y si es posible alcanzar un acuerdo en principio en agosto.

En textil, energía, medio ambiente, aduanas, facilitación comercial, medidas disconformes, servicios financieros, inversión, comercio transfronterizo, comercio digital y el anexo sectorial de cosméticos, ya tienen alto grado de avance, y se trabaja en el capítulo laboral, especificó.

El también presidente del Cuarto de Junto en las negociaciones comerciales informó sobre el capítulo 20 del TLCAN, el cual un grupo de empresarios estadounidenses están pugnando porque se mantenga la cláusula y los canadienses defienden la resolución entre particulares.

“Existe un claro interés de Estados Unidos de llegar a un acuerdo en principio en agosto, hay buena disposición”, resaltó Juan Pablo Castañón, con lo cual se reportó que si se alcanzaba un acuerdo se levantarían los aranceles  impuestos por Estados Unidos al acero y aluminio de México, así como el freno a la investigación de la 232 contra las importaciones de vehículos y que pretende aplicar arancel de 25%.

Se acordó, en la reunión con el representante de Comercio de EU, Robert Lighthizer, que al lograr el TLCAN 2.0, México dejará de ser incluido en los impuestos de 25 y 10% a acero y aluminio, respectivamente, mientras que la investigación que se hace contra la posible afectación por importación de automóviles a Estados Unidos también desaparecería, y México retirará los aranceles impuestos al país vecino del norte.

Mantienen primer acercamiento

Robert Lighthizer y Jesús Seade se reunieron en privado

Robert Lighthizer, representante comercial de la Casa Blanca, y Jesús Seade, propuesto por el virtual presidente electo de México para ser jefe negociador del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), sostuvieron su primer encuentro en privado.

La reunión se realizó en Metropolitan Club of the City of Washington, tras concluir dos días de negociaciones en las que participaron ambos y los secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray, y de Economía, Ildefonso Guajardo, en Washington.

Entrevistado por El Economista al respecto, Seade había solicitado previamente el encuentro en privado con Lighthizer. Inicialmente, se informó que Seade no podría participar en las reuniones que sostuvieron este jueves y viernes Lighthizer y Guajardo para reactivar las negociaciones del TLCAN.

Seade expuso el lunes pasado que sería la única ocasión en que no participaría en forma directa en las negociaciones, dado que está impedido legalmente, porque aún no se declara a Andrés Manuel López Obrador como presidente electo de México.

Juan Carlos Baker, subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, informó ese mismo día que Seade viajaría a Washington y sería informado ahí sobre el curso de la negociación, a manera similar de como ocurre con el sector privado mexicano que conforma lo que se conoce como el Cuarto de Junto, interactuando indirectamente para los posicionamientos. Sin embargo, Seade estuvo finalmente en las reuniones. López Obrador ha pedido al presidente Trump concluir la renegociación del TLCAN para evitar que la incertidumbre frene las inversiones en el mediano y largo plazos.

En general, el gobierno de Trump ha presentado algunas propuestas que Canadá y México consideran inaceptables o impracticables y que se han convertido en puntos difíciles en las negociaciones. La esencia general de las propuestas estadounidenses parece estar dirigida a reducir los déficits comerciales bilaterales con Canadá y México y devolver los empleos de manufactura a los Estados Unidos. (Con información de Roberto Morales)

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