La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), de la mano de las aerolíneas mexicanas busca el pronto regreso a la categoría 1 por parte de la Administración Federal de Aviación (FAA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, toda vez que existe la certeza de que se han logrado los avances requeridos en las 28 recomendaciones de la auditoría realizada (en la degradación del 2010 fueron 50 y se solventaron en cuatro meses).

Sin embargo, aún está el proceso de contratación de unos 150 inspectores que se sumarán para fortalecer las labores de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC), que entre otras cosas está revisar los 48 modelos de aeronaves existentes en el país. En el último año y medio se han agregado 105 inspectores a los cerca de 500 existentes.

El subsecretario de Transporte, Carlos Morán, afirmó que la confianza de México radica en que desde que inició la revisión se contó con la asesoría de la empresa JDA Aviation Solutions, en donde laboran personas que antes estuvieron en la FAA, quienes aseguraban que todo marchaba bien.

“Hemos enviado al administrador de la FAA un nuevo comunicado por correo electrónico solicitando una reunión urgente con sus auditores, para revisar conjuntamente con nuestros especialistas las evidencias entregadas”, comentó el funcionario durante una reunión con directivos de aerolíneas.

En entrevista posterior, dijo que la auditoría no tomó desprevenida a la autoridad aeronáutica, toda vez que desde el inicio de la administración se tenía certeza de se realizaría una de carácter integral por parte de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI). De la degradación de hace 11 años aún había pendientes, como la creación de la AFAC, en sustitución de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), lo que ocurrió apenas en el 2019 y apenas este año contó con recursos presupuestales bajo ese nombre.

Los hallazgos

El funcionario recordó que en octubre inició la auditoría, de manera virtual debido a la pandemia del Covid-19, lo que complicó el acceso a toda la información porque “nosotros teníamos a la gente afuera del trabajo y los archivos no podían ser accesados por los directivos. Fue una etapa muy compleja la de octubre, como de noviembre, diciembre y enero”. Desde su punto de vista, el acompañamiento de JDA Aviation Solutions les ocasionó una “doble auditoría”, lo que no vieron como una amenaza sino como una oportunidad de mejorar, por lo que no esperaban que se diera la degradación.

En la primera etapa, hubo 28 observaciones, de las cuales cuatro se atendieron en las siguientes semanas. Como parte del proceso, en abril llegó una delegación de la AFF y manifestó a las autoridades que “había enormes avances”. Morán recuerda las palabras: nos da gusto verificar que sí están los avances, sin embargo, hay temas que no podemos cerrar porque les quedan pendientes. Para dar una idea estaba pendiente el proceso de autorizaciones de la Ley de Aviación que se publicó recientemente y se subió como evidencia al sitio respectivo hasta la semana pasada. Ya no les dio tiempo seguramente de considerarlo.

¿Esperaban la fecha de degradación?

Pensábamos que el lunes se daría alguna información, pero no esperábamos un rebaje de categoría. Consideramos que hemos avanzando en lo que nos piden. Entre las recomendaciones hay temas de modificaciones reglamentarias, de ley de aviación civil, los reglamentos que teníamos publicados en el portal de la agencia, en opinión de la FAA debe estar de en el DOF. Ya lo hicimos.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx