Reducir, reutilizar, reparar y reciclar son el pilar fundamental de la economía circular, que se basa en la creación de un sistema de aprovechamiento de recursos, pero, sobre todo, un modelo de gestión de los recursos que ofrece el planeta se establece un ciclo circular que evita el despilfarro de los recursos naturales.

La Economía Circular apuesta por reutilizar materiales cuando su vida útil se agote, realizando este proceso de recuperación y reciclaje de la manera más respetuosa con el medio ambiente.

En el caso de Unilever, están trabajando en tres partes: desde el diseño estamos reduciendo la cantidad de plásticos que usamos y buscamos que nuestros envases sean reutilizables, reciclables o compostables. “En la producción de nuestros productos utilizamos nuevos materiales amigables con el medio ambiente, además de que estamos innovando en modelos de reutilización y rellenado”, dijo Reginaldo Eclissato, presidente de México y del norte de Latinoamérica de Unilever.

Durante el la presentación “Unilever Buenas Noticias” a través de Facebook, Eclissato consideró que la Economía Circular es un gran reto y están creando programas educativos y proyectos que apoyan a las comunidades recolectoras del país que son pieza clave.

“Nuestra misión es crear un México libre de residuos, donde el plástico ocupe su lugar en la economía circular y no en el medio ambiente”, comentó.

A un año de su anuncio global, la compañía alcanzó logros e intensifica el uso de plástico reciclable y los modelos rellenables.

Unilever, una de las compañías líderes en bienes de consumo a nivel mundial, en 2019 se convirtió en la primera gran empresa de consumo en comprometerse a la reducción absoluta de plásticos en su portafolio de productos. Estos compromisos fueron refrendados en México en el Senado de la República, así la compañía al 2025:

Tendrá únicamente empaques plásticos reusables, reciclables o compostables.

  • Incrementará el uso de plástico reciclado en sus empaques en al menos 25%
  • Reducirá el uso de plástico virgen en un 50%
  • Ayudará a recolectar y procesar más envases de plástico de los que venden
  • Apoyará a la educación sobre economía circular a través de programas y plataformas educativas, junto con aliados estratégicos

En un entorno desafiante ocasionado por el Covid-19, los objetivos de la compañía permanecen sólidos, por lo que ha intensificado significativamente la innovación e investigación para cumplir con ellos. Un año después, Unilever comparte una actualización sobre su progreso:

  • Aumentó globalmente el uso de plástico reciclado en 75,000 toneladas, más del 10% de la huella de plásticos de Unilever. Hoy en México, sus marcas Dove y eGo emplean tarros de gel, botellas de shampoo y cremas para peinar de plástico 100% reciclado y Hellmann’s ha migrado a envases de PET 100% reciclado grado alimenticio, dejando de usar 2,400 toneladas de PET virgen al año.
  • Exploran también el uso de materiales alternativos y modelos de envases reutilizables y rellenables, por ejemplo, la marca Sedal, implementó las primeras estaciones de rellenado en tiendas de autoservicio, reduciendo 60,000 botellas de plástico al año.
  • Desarrollaron planes para recolectar y procesar envases plásticos. En México, trabajan en la recolección de un tercio del volumen equivalente del plástico que ponen en el merca-do. En alianza con ECOCE, han recuperado más de 17,600 toneladas de aluminio, PET y plásticos rígidos, contribuyendo al desarrollo socioeconómico de comunidades de recolectores.

“La cultura y el modelo de “tomar, usar y desechar” continúa dominando nuestras vidas y dañando nuestro planeta. Sin embargo, y a pesar del contexto actual, no debemos darle la espalda a la contaminación provocada por plásticos, es fundamental que nosotros y el resto de la industria, mantengamos el rumbo con la finalidad de reducir la cantidad de plástico que utilizamos y así, hacer una transición rápida al modelo de economía circular" comentó Alan Jope, CEO de Unilever.

Para abordar las causas fundamentales de los residuos plásticos, es necesario pensar de manera diferente sobre los envases. Innovar para desafiar los diseños, materiales y modelos comerciales existentes. La prioridad es repensar fundamentalmente el enfoque de los empaques y trabajar arduamente para que el plástico regrese al lugar que le corresponde en la economía circular.

Plan de vida sustentable

Desde 2010, el Plan de Vida Sustentable Unilever (USLP por sus siglas en inglés) guía la estrategia de la compañía y se compromete a:

  • Ayudar a más de 1,000 millones de personas a mejorar su salud y bienestar para 2020
  • Reducir a la mitad el impacto ambiental de sus operaciones y productos para 2030
  • Mejorar la calidad de vida de millones de personas en toda su cadena de valor para 2020

El Plan de Vida Sustentable Unilever genera valor al impulsar crecimiento y confianza, eliminando costos y reduciendo riesgos. Las marcas de vida sustentable de la compañía generaron el 77% del crecimiento total y el 75% de la facturación en 2019.

Unilever ha logrado un significativo progreso y continuará expandiendo su ambición: recientemente se comprometió a garantizar que el 100% de sus envases de plástico sean totalmente reutilizables, reciclables o compostables, para el 2025. Si bien, aún hay más por hacer, la compañía se siente orgullosa de haber sido reconocida en 2018 como líder del sector en el Índice de Sustentabilidad Dow Jones y como la compañía mejor clasificada en Globescan / SustainAbility, encuesta global de Líderes de Sustentabilidad Corporativa, por octavo año consecutivo.

Unilever tiene presencia en México desde los años sesenta, empleando a más de 6,800 personas en cuatro plantas de producción (Civac, Lerma, Talismán y Tultitlán), 37 agencias de helados, dos Centros de Distribución y Oficinas Corporativas en la Ciudad de México.

Esta operación se enfoca en los segmentos de Belleza y Cuidado Personal, así como Alimentos y Helados, llevando al mercado mexicano marcas como: Knorr, Dove, Hellmann’s, Helados Holanda, AXE, Zest, TRESemmé, St. Ives, PureIt, Pond’s, Rexona, Sedal, eGo, Savilé, entre otras.

patricia.ortega@eleconomista.mx