Modificar las reglas para fijar o establecer el monto de la Participación de los Trabajadores en las Utilidades de las Empresas (PTU) se hará con una reforma a la Ley Federal del Trabajo (LFT), misma que tendrá el carácter de preferente y pueda presentarse de manera inmediata a la Cámara de Diputados, una vez que inicie en febrero el periodo de sesiones.

Para ello, esta semana la Secretaría de Trabajo y Previsión Social (STPS) llevará cabo una serie de foros, a partir de este miércoles, con el fin de analizar las implicaciones y cambios que podría tener un esquema nuevo para el pago de utilidades.

Además, ya se han dado una serie de reuniones con los representantes de las cámaras empresariales, así como los trabajadores para avanzar en la propuesta que enviará el Ejecutivo y que podría ser un complemento de la reforma en materia de subcontratación, o bien una sola iniciativa que incluya los dos temas: outsourcing y pago de utilidades.

Si bien los especialistas admiten que el porcentaje de la renta gravable para el pago de utilidades a los trabajadores no se puede modificar, ya que así lo establece la Constitución, sí podrían cambiarse los topes, “es ahí en donde se tiene que dar la discusión, en cómo establecer mecanismos, que ligados con la productividad, permitan avanzar en una mejor estrategia competitiva para las empresas”, explicó Fernando Yllanes, representante de Confederación de Cámaras Industriales.

A su vez, Tomás Natividad Sánchez, presidente de la Sociedad Mexicana de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social, explicó que el camino que tomará el gobierno federal será porque la Sexta Comisión, encargada de fijar el porcentaje de las PTU, “quedó disuelta en septiembre de 2020, ahí acordamos que por un periodo de 10 años se mantendría el porcentaje de 10%  y eso no se puede cambiar; como tampoco se puede convocar antes a otra Comisión, por tal razón la vía para modificar el pago de las utilidades es una reforma a la Ley Federal del Trabajo”.

Natividad Sánchez comentó que “era una buena prestación que se empezó a pervertirse desde la Segunda Comisión Nacional y acabó totalmente distorsionado cuando se convirtió en porcentaje, pues la utilidad se volvió un gasto más que un incentivo; si sube la renta de la operación de una empresa genera utilidades, pero puede subir por diversas razones, una de ellas puede ser porque se vendieron maquinarias y activos; pero eso no lo produce el trabajo humano, entonces todas esas distorsiones que da la renta hacen que el concepto se fuera pervirtiendo y nos ha dejado en desventaja para ser atractivos a la inversión”, detalló.

Sostuvo que algunas propuestas contemplan que se topen el pago; pero buscan incluir una cláusula en la que se indique que si las utilidades de la empresa tuvieron buenos resultados, el lugar de tope, entonces se aplique un promedio de los últimos tres años, pero “esas son falacias, es esconder el problema realmente”, dijo Navitidad Sánchez.

Recordó que una prohibición del outsourcing e insourcing, “y manteniendo el mismo esquema de PTU es como darse un balazo en el pie; es imposible que las empresas sobrevivan cuando países como Estados Unidos y Canadá no tienen este tipo de prestaciones; de ahí la importancia de que se discuta el tema muy de la mano con la subcontratación”, destacó.