La ministra de Minas y Energía, María Fernanda Suárez, dijo conocer que la demora en la entrada de operación de los proyectos de energía le ha costado al país cerca de 2 billones de pesos (580 millones de dólares) en los últimos años. Según explicó, esto se ha ido a la factura de energía de todos los colombianos.

En el marco del foro Transmisión Eléctrica, desafíos y experiencias 2019, organizado por el Grupo Energía Bogotá, la ministra aclaró que en los últimos cuatro años 150 proyectos han tenido que cambiar su entrada en operación: “50 por fuerza mayor, 46 por demora en los trámites, por ejemplo”, mencionó.

La jefe de la cartera minero energética añadió, a su vez, que en el 2017 no se logró la entrada de 18 proyectos, mientras que este año tan sólo van cuatro. Ante esto, añadió que es necesario continuar avanzando en el relacionamiento social con las comunidades y en agilizar los trámites.

“El PIB habría crecido 3.7% si se hubiera logrado consolidar estos proyectos”, dijo la ministra, quien aclaró: “Como Estado es el sector justicia, el legislativo, el ejecutivo, los que deben fijar los mecanismos para armonizar estos temas”.

Suárez agregó que debe continuar haciendo pedagogía frente a los costos que representan la demora de los proyectos. “Hoy entre decisiones de carácter ambiental nos estamos jugando en el sector minero energético 80,0000 empleos y 24 millones de dólares”.

Si bien añadió que la subasta de energías renovables del pasado 22 de octubre fue exitosa, advirtió que se debe trabajar para concientizar a las comunidades. Ahora más que una de las zonas con mayor potencial es La Guajira, pues tiene una capacidad importante para generar energía eólica.

“Ya tenemos proyectos inscritos de energías renovables por más de 6,000 megavatios. Eso es un desafío muy importante”, concluyó la ministra.