La Organización Internacional del Trabajo (OIT) hizo un llamado a actuar ya para priorizar la creación de empleos que beneficien por igual a mujeres y hombres; invertir en políticas del cuidado de alcance universal para ayudar con responsabilidades relacionadas con el cuidado; abogar por una mayor presencia de las mujeres en puestos de liderazgo, y asegurar la dignidad y la seguridad de todos, mujeres y hombres, que participan en el mercado laboral.

Así lo expresó Guy Ryder, director general de la OIT, tras señalar que en 2020 la pérdida de empleo de las mujeres se situó en un 5%, frente a un 3.9% en el caso de los hombres. En otras palabras, 64 millones de mujeres perdieron su empleo durante la pandemia.

Asimismo, la reducción de las horas de trabajo remunerado fue más pronunciada para las mujeres que para los hombres. Como resultado, las mujeres ganaron menos, ahorraron menos y fueron más propensas que los hombres a caer en la pobreza; además de estar más expuestas a situaciones de violencia y acoso.

Destacó que “en las últimas décadas se han obtenido lentos avances a costa de arduos esfuerzos y ahora no podemos permitirnos un retroceso que aumente aún más las desigualdades de género. El futuro debe ser más prometedor y diferente. Debemos aprender de esta situación y verla como una oportunidad para reconsiderar nuestros planteamientos y construir sobre bases más sólidas de cara al futuro”.

Por lo que el director de la OIT dijo “se ha fijado un objetivo ambicioso: aumentar la presencia de las mujeres en puestos de dirección y lograr un futuro más equitativo. El camino que nos espera no es sencillo ni fácil. Con todo, la humanidad sólo podrá dar lo mejor de sí cuando la igualdad de género se haga realidad para todos y en todas partes. Es un objetivo que debemos conseguir y que conseguiremos”.