La pandemia de Covid-19 afectó el empleo no sólo en México, si no en el mundo. Para las mujeres, esta crisis no sólo las ha dejado sin trabajo, sino que incluso les ha incrementado los denominados cuidados del hogar, los cuales no son remunerados.

De acuerdo con una encuesta realizada por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) y Reforma, 51% de las mujeres encuestadas indicó que la principal razón por la cual no trabaja es por los cuidados del hogar, contra 2% de los hombres que respondieron esa razón.

“En México, las mujeres realizan la mayor parte del trabajo del hogar y de cuidado. Con la pandemia, estas tareas han aumentado. De acuerdo con los datos de la encuesta IMCO-Reforma, el 42% de las personas considera que durante estos meses de pandemia las tareas en el hogar han aumentado. Sin embargo, esta percepción es mayor entre las mujeres”, explica la encuesta.

En el caso del empleo, 22% de las mujeres lo perdieron al asumir otras responsabilidades; 19% renunció; 17% fueron despedidas por recortes; 13% fue por el cierre de la empresa, y 3% fue despedida por alguna otra razón.

Daniela, de 38 años, entra en el 17% que fue despedido por recortes durante el confinamiento. Empezaba un nuevo trabajo en una empresa como vendedora pero al llegar la pandemia, los mandaron a su casa y su sueldo se vio reducido. “Como vendedora, mi sueldo base era poquito, ganaba más a través de las ventas que hacía. Ahora sin ventas y con un sueldo base reducido, apenas y podía sobrevivir la quincena”, cuenta.

Cuatro meses después, la empresa para la que trabajaba la despidió. Daniela ha pasado el último medio año en el sector informal. “Ante la desesperación, empecé vendiendo cosas que ya no usaba. Ropa, zapatos, algún libro. Luego empecé a invertir para comprar diferentes productos y poder venderlos. No ha sido fácil, hay semanas que no vendo nada, pero otros días son mejores. Esto me ha dado para comer y pagar mis deudas”.

Para Daniela, quien es madre soltera de un niño de 10 años, encontrar un trabajo en el sector formal es indispensable por las prestaciones de seguridad social que no sólo la cubren a ella, sino también a su hijo.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México había 20.7 millones de mujeres ocupadas al cierre del 2020, lo que representó una disminución de 6% respecto a las 22.03 millones que laboraban en el 2019. En el caso de los hombres, el dato disminuyó 3.1% anual al pasar de 33.6 millones a 32.6 millones de varones trabajando.

Sin paga

En el caso de Susy, como le gusta que le digan, la pandemia le incrementó el trabajo en casa no remunerado. Antes de la crisis, Susy se desempeñaba en el sector formal siendo parte de un negocio familiar de impresiones y, a su vez, lo complementaba con un empleo informal vendiendo comida a sus vecinos.

Con la pandemia, la situación cambió. “Mi marido enfermó, así que me tuve que hacer cargo de todo lo del hogar mientras mi hijo, con el que vivo, trabajaba. En el caso de mi hija, también trabajaba, pero me tenía que hacer cargo de mi nieta”, relata.

Prácticamente, dice, está teniendo tres trabajos y uno de ellos, que podría parecer el más importante, es sin paga. “A veces ya no puedo. O limpio, atiendo a mi familia, o atiendo a mis clientes. No puedo con todo, pero también tenemos que comer”.

“Las tareas en el hogar han aumentado a raíz de la pandemia, lo que ha afectado más a las mujeres. Esto reduce el tiempo disponible para que las mujeres dediquen horas al mercado laboral y otras actividades como el descanso o mayor preparación, personal y profesional”, asevera la encuesta realizada por el IMCO y Reforma.

ana.martinez@eleconomista.mx