La incertidumbre sobre la supervivencia del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, así como el uso de aranceles como medida proteccionista puede afectar la dinámica exportadora de México, de modo que la fortaleza del mercado interno es fundamental para sentar las bases de un crecimiento sólido y sostenido, advierte el sector privado.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) pugnó por un estímulo para la inversión productiva que propicie la generación de empleos suficientes y de calidad que redunden en una mayor capacidad de consumo de los hogares. El organismo privado refirió que el deterioro del poder adquisitivo por el repunte de la inflación, aunado al mayor costo del financiamiento, se refleja en la evolución de indicadores como el de las ventas al menudeo y del sector servicios.

Luis Foncerrada, director del CEESP, argumentó que tanto en la inflación como el financiamiento se aprecia una clara tendencia a la baja a partir del 2017. Si bien en los meses recientes reportan una leve mejoría, las expectativas de que el ritmo de crecimiento de los precios al consumidor tardará más de lo esperado en reducirse podría generar una mayor cautela entre los consumidores.

Abundó que un indicador que refleja en buena medida esta coyuntura es la venta de autos en el mercado interno, que ya acumula 12 meses consecutivos con variaciones negativas.

“Si bien el mercado externo ha retomado fuerza como un factor de impulso de la economía, la posibilidad de que éste pueda volver a moderar su fuerza aumenta con la preocupación sobre la política comercial que siga instrumentando los Estados Unidos”, destacó.

El sector privado recordó que más de 80% de las ventas al exterior se canalizan a la economía estadounidense.

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