Ricardo Moreno, vicepresidente de la división de productos móviles de LG Electronics México, admite que el primer trimestre de 2020 no fue grato para ningún fabricante de teléfonos celulares en el desplazamiento de unidades por el mercado. Los efectos de la emergencia sanitaria trastocaron todos los planes de comercialización, expuso después.

Las ventas, si no se cayeron, resultaron más complicadas de conseguir para una industria que en el último lustro ha tratado de ganar mercado más por valor que por volumen, cuando la penetración ha permeado de manera generalizada en un 88% de las líneas celulares en activo de México y lo que queda por crecer es en nicho, con tecnología de punta y cuando la GSMA ya advertía antes de la pandemia, en enero de 2020, un escaso entusiasmo de los consumidores por renovar sus equipos, aún con la llegada la comunicación 5G a todo el mundo; el dato más optimista de GSMA Intelligence insinuaba entonces que sólo 40% de los usuarios de los mercados desarrollados cambiaría de aparato celular.

Durante y luego de la pandemia de coronavirus, habrá que aquilatar la experiencia de las ventas de celulares que se hayan logrado a través de canales alternativos durante el aislamiento y permear al consumidor, en dispositivos de gamas intermedias, la tecnología que por naturaleza hacen parte de los teléfonos premium, allí donde LG Electronics ha iniciado con anterioridad el ecosistema ThinQ con desarrollos de inteligencia artificial como principal prestación para conseguir también por añadidura una colaboración del teléfono con los distintos aparatos del hogar; y sumado a esto, existe la alianza de LG con Google respecto a la integración de un asistente virtual a los teléfonos.

La primera parte del 2020 no pudo ser como la industria esperaba, pero la pandemia acentuó el valor y la funcionalidad de los teléfonos móviles para las personas, aún en el confinamiento, dijo Ricardo Moreno en la mañana del jueves durante una videoconferencia para presentar la nueva serie de smartphones K41S, K51S y K61 de LG México, con los que esa marca proyecta capturar participación en el segmento intermedio, donde habría un mercado de 60 millones de smartphones con menores prestaciones que aquellos de la serie K e inclusive con precios mayores a los de éstos.

Si bien el precio es un factor importante a considerar en la era post-coronavirus para un mexicano con economía deprimida, Moreno aseguró que el valor de la tecnología de LG es a lo que apuesta la marca con estos nuevos modelos cuyo precio máximo es de 6,999 pesos mexicanos.

 

“Con la pandemia, los objetos con los que interactuamos empiezan a perder cierto valor, pero al móvil todo mundo seguimos cargando con él; todo mundo seguimos con las diferentes responsabilidades: trabajo, tareas, gaming, todo mundo en su núcleo familiar siguió interactuando de forma importante con el celular a pesar de la situación con la que vivimos (…) Estamos desarrollando plataformas y comunicándola para que cada vez más gente la utilice, diferenciándonos de los competidores que tienen solamente un negocio de telefonía; el ecosistema (con inteligencia artificial) es nuestra fortaleza”.

 

De ahí que ahora LG desee trasminar su tecnología a más teléfonos de gama media para salir de esa órbita que en el mercado la sitúe entre el cuarto y quinto lugar del mercado mexicano de celulares. La marca LG Electronics tiene un estimado del 8.0% de las ventas de teléfonos en el país, pero hace cinco años su cuota rondó el 13 a 14%, cuando había indicios de que Huawei, Xiaomi y Motorola llegarían con fuerza aquí. 

“Para LG es importante regresar con fuerza en la gama intermedia. La gama intermedia ha sido para nosotros el pilar de nuestro negocio. Todos saben que hemos tenido algunos retos que afrontar, inclusive con la situación actual todo esto se volvió más complicado, pero estamos entusiasmados porque estuvimos planeando este momento (la serie K). No quiero estar con 8.0%, quiero estar con 11 o 10% con estos modelos; no quiero estar más en el cuarto o quinto lugar. Creemos que con estas fórmulas nos vamos a acercar a ese objetivo”, platicó Ricardo Moreno.

Las desafortunadas cifras no son privativas de LG en México. A nivel global, las ventas de celulares se cayeron 17.0% en el primer trimestre del año; en unidades, se dejaron de colocar unos 55 millones de teléfonos respecto al mismo ciclo del 2019 y en ese periodo, incluso Huawei cedió cuota por la pandemia, reportó hace poco Strategy Analytics.

Ricardo Moreno planea un abanico de facilidades para vender el mayor número posibles de teléfonos K, más dirigidos para el uso intensivo en aplicaciones multimedia. Advierte entonces alianzas con nuevos canales de distribución, reforzamiento de sus tratos con los carriers; inclusive, accesorios adicionales y otros financiamientos factibles para quien compre un equipo de estos que destacan por su tamaño de 6.5 pulgadas, memoria RAM de tres a cuatro Gigas y un almacenamiento de 32 a 128 GBs, según el modelo K de elección.

“Han sido momentos de muchos retos. Nuestro plan de introducción de este nuevo portafolio llevaba trabajando más de seis meses y no tenemos la idea de que tendríamos una situación como la que estamos viviendo actualmente, pero también tuvimos muchas oportunidades”, comentó Ricardo Moreno.

Pero, añadió, “hubo dos factores con los que salimos beneficiados: dejamos que nuestro portafolio anterior se fuera erosionando, pues ya quedaban pocos y en los canales, los inventarios también era muy pocos, por eso al hacer este lanzamiento nos sentimos confiados de que tendremos oportunidades. Las ventas fueron bajas (en el primer trimestre), pero las ventas online ya están preparando el Día del Padre y ya tenemos órdenes de compra. Cuando la gente empiece a recuperar su vida cotidiana tras la pandemia, queremos que nos voltee a ver para que los acompañemos en este proceso de recuperación”.