La desaparición de la figura del outsourcing por servicios especializados como lo pretende el gobierno federal provocará que la informalidad pase de un nivel de 56% al 70% de la población ocupada, y la pérdida de 200,000 empleos adicionales cada año, advirtió Enoch Castellanos, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), quien adelantó que a cambio se propone un registro nacional de empresas y liderado por sindicatos.

Luego de que la semana pasada se reunió un grupo especializado en materia laboral del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y los responsables de la política laboral del gobierno federal, se alcanzó un acuerdo de topar el PTU (utilidades al trabajador) entre 30 y 60 días, sin embargo, la postura sobre la figura de la subcontratación es eliminarla. “La figura desaparece y tiene que haber un registro nacional de empresas, y debe entrar en vigor inmediatamente. Nosotros estamos por el no, (mejor) regula, supervisa y castiga a quien haga mal uso, como cualquier otro delito. Pero no va a lograr recaudación adicional, porque el outsourcing ha incorporado a la economía formal desde el 2012 alrededor de 200,000 personas por año”.

El próximo miércoles se discutirá la iniciativa de reforma a la subcontratación en la Cámara de Diputados, por lo que el sector privado mantendrá su cabildeo con el legislativo para que se regulen los vicios y se cierre cualquier tipo de ventana que permita el uso abusivo o irregular del outsourcing. Aunque prevén que la discusión se empantane por las posiciones en contra de un gran número de sectores.

El gobierno federal apuesta a que los sindicatos sean quienes operen el negocio de servicios especializados, y “que sí te puedan proveer estos servicios los sindicatos, pero ¡no..!, nosotros propusimos es que sí se sindicalicen los trabajadores en el centro de trabajo, o en la compañía”, comentó Castellanos a El Economista.

Otro de los temas que se puso en la mesa de discusión, es que, si se quiere abatir la evasión fiscal, entonces la subcontratación a la hora que entre la factura, que no lleve IVA sino que sirva como un servicio y le impacte al ISR, refirió.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx