La tecnología de reciclaje está en auge en el mercado mexicano, probablemente motivada por el hecho de que China cerró sus puertas a los residuos plásticos, destacó un reporte del Departamento de Comercio de Estados Unidos

Según ECOCE, una organización sin fines de lucro dedicada a crear conciencia sobre el reciclaje, México tiene el índice de reciclaje de residuos de politereftalato de etileno (PET) más grande de América Latina, en alrededor de 58 por ciento.

Sin embargo, eso es solo una parte de la tasa de reciclaje general de 17% del país. Casi 40% de los materiales de PET reciclados en México se exportan.

Después de que China prohibió 24 tipos de residuos sólidos, incluido el PET, muchos otros productores importantes de residuos plásticos, incluido México, están intentando aumentar su capacidad de reciclaje.

Según ANIPAC, la Asociación de la Industria de Plásticos de México, el mercado de estos productos de México está creciendo a pesar de una desaceleración en las compras en Estados Unidos desde el 2014.

El mercado de plásticos y resinas de México suma un valor de más de 30,000 millones de dólares anuales, con oportunidades en la venta de equipos de capital, resinas, materiales plásticos y piezas de plástico.

México produce 80% de la demanda interna de polietileno (PE), polipropileno (PP), PET y policloruro de vinilo (PVC). Dos grandes empresas son responsables de una gran parte del volumen producido: Alpek y Braskem/IDESA.

En el 2017, México produjo 4.3 millones de toneladas de varias resinas, con el PET, el PVC y polietileno de alta densidad abarcando más de 50 por ciento.

A pesar de su capacidad de producción de resina, México importó una cantidad similar, alcanzando 4.2 millones de toneladas.

Una nueva ley en China, vigente desde en enero del 2018, prohíbe la compra de 24 tipos de residuos que pueden agruparse en cuatro categorías: plásticos, papel sin clasificar, escoria de ciertos minerales y desechos textiles.

El Ministerio de Medio Ambiente de China asegura que la medida responde a los planes del país de mejorar su medio ambiente por medio del cierre de numerosas plantas de reciclaje especialmente contaminantes.

De acuerdo con la agencia Xinhua, en la década de los 80, China empezó a importar residuos sólidos como materias primas para compensar la escasez doméstica de recursos; pero algunas compañías han contrabandeado al país de forma ilegal "basura extranjera" al país para obtener ganancias, lo que ha dañado el medio ambiente y la salud pública.

El gobierno de China argumentó que tomó la medida para controlar actividades ilícitas en la transformación y uso de residuos sólidos importados, luego de que detectó grandes cantidades de residuos contaminados o peligrosos mezclados en residuos sólidos previstos como materia prima.

[email protected]