En el 2013, el Instituto Nacional del Emprendedor (Inadem) ejerció 7,229 millones de pesos. Para este año se autorizó al instituto un gasto de 9,357 millones de pesos. Al final del primer año, las críticas al organismo se enfocaban al lento proceso de asignación de recursos. Estaban justificadas, porque hubo subejercicio.

Hoy a punto de concluir el segundo año, ya nadie habla de subejercicio. Ahora Inadem se asocia con opacidad.

Esta crítica se escucha en la Cámara de Diputados, entre los diputados de oposición; en algunos organismos empresariales y entre empresarios. No es claro el criterio con el que se asignan recursos, mucho menos el por qué se rechazan algunos proyectos , dice Jorge Gutiérrez, empresario de 35 años que se presentó a una convocatoria en el 2013 y otra este año. Gasté más de 200,000 pesos en preparar los proyectos. El segundo año asistí a cursos y pagué asesor. El próximo año ya no volveré a participar .

Más de la mitad de los proyectos que se presentan al Inadem son rechazados. En la evaluación del instituto, un proyecto puede obtener más de 90 puntos de calificación sobre 100, pero eso no garantiza que se recibirán apoyos del Instituto Nacional del Emprendedor. Los criterios consideran el impacto regional, la viabilidad técnica y financiera y el grado de innovación, entre otras cosas. El Inadem está rebasado por sus propias reglas , ha cuestionado Joshua Mendoza Jasso, empresario zacatecano y presidente estatal de Canacintra. Los procesos que el Inadem implementó resultaron ineficaces, ineficientes e inoperantes . De acuerdo con este hombre de negocios, es absurdo que se abran convocatorias donde participan más de 1,100 empresarios y sólo se aprueben 30 proyectos.

No hay recursos suficientes para apoyar a todos los proyectos, justifica Enrique Jacob Rocha, titular del Inadem. El funcionario ha dicho en diversas ocasiones que es sano, hasta cierto punto, que el instituto no apruebe todos los proyectos que se presentan. Ha argumentado que hacerlo significaría que los criterios son muy laxos.

No se trata de que el Inadem regale el dinero a empresarios que no presentan proyectos dignos de recibir apoyos, sino de que el Instituto distinga entre problemas de forma y de fondo en un proyecto. Queda la sensación de que predomina una visión burocrática , critica Juan Estrada, asesor de empresas. Entre sus asesorados, uno de cada cuatro han recibido apoyos, todos son proyectos viables, tienen innovación , explica. Si me piden justificar el impacto regional, les digo -no soy la Volkswagen ni General Motors- mi prioridad es alcanzar el punto de equilibrio y crecer de manera sostenible, no impactar el PIB de mi estado .

Cuando se trata de evaluar el papel que juega el Inadem y el sistema nacional de emprendedores, hay que considerar que los participantes en las convocatorias son un pequeño porcentaje de las empresas que hay en México. De un total de 4.5 millones, menos de 50,000 participan cada año en las convocatorias. Es importante que el proceso de selección de empresas sea impecable, pero más poner en perspectiva cómo funciona el ecosistema nacional de las empresas y los emprendedores.

Según ocumentos del gobierno federal, el Inadem tiene por objeto instrumentar, ejecutar y coordinar la política nacional de apoyo incluyente a emprendedores y a las micro, pequeñas y medianas empresas, impulsando su innovación, competitividad y proyección en los mercados nacional e internacional para aumentar su contribución al desarrollo económico y bienestar social, así como coadyuvar al desarrollo de políticas que fomenten la cultura y productividad empresarial .

Son objetivos ambiciosos, pero en el 2013 no pudo cumplirlos. En el 2014 tampoco. La curva de aprendizaje ya dura dos años.