Ante el regreso del semáforo rojo que obliga a un nuevo confinamiento urge que el gobierno federal implemente un plan B, a través de apoyos económicos para las micro, pequeñas y medianas empresas para evitar el cierre de miles de empresas por la falta de ingresos durante un mes, pugnó la Iniciativa Privada.

Tanto la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) como la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco) afirmaron que el cierre de actividades en el Valle de México demuestra el fracaso de la gestión sanitaria y económica de la pandemia, poniendo en riesgo de muerte a más de 10,000 empresas en la capital de la República, que se sumarían a las 50,000 cerradas desde marzo pasado.

“Un mes más con las puertas cerradas de los establecimientos no esenciales va a generar una mayor mortandad de empresas de las mipymes. Lamentablemente en términos de salud no podemos contra argumentar, estas medidas son necesarias y la prioridad es preservar la vida y salud de los mexicanos”, comentó José Manuel López, presidente de la Concanaco.

Gustavo de Hoyos, presidente de la Coparmex, dijo que ante la desaparición del 20% de las micro, pequeñas y medianas empresas en la Ciudad de México y el 21% en el Estado de México, unas 203,773 empresas, obliga a que las autoridades tomen en cuenta las propuestas del sector privado para generar apoyos directos para el mantenimiento de los empleos y las empresas formales.

A pesar de que el sector empresarial del Valle de México ha buscado preservar la vida y la salud de las personas, sin apoyos presupuestales o incentivos emergentes desde el gobierno federal y los gobiernos locales, “podemos advertir un panorama muy grave para los trabajadores formales, para sus familias, así como para los micro y pequeños empresarios en los próximos tres meses”, advirtió De Hoyos.

Por su parte, la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco) de la Ciudad de México informó que como efecto devastador se perderán 48,554 millones de pesos.

Mientras que la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) también lamentó la decisión de regresar al color rojo e informó que frente a esta medida, los restaurantes capitalinos y mexiquenses no tuvieron tiempo de terminar su inventario.

"Esto provocará pérdidas millonarias ya que el sistema de delivery no es suficiente para canalizar sus productos como son los perecederos", reiteró el organismo empresarial nacional.

La Canirac expuso que en la Ciudad de México y su la Zona Metropolitana del Valle de México hasta noviembre, han cerrado 13,500 establecimientos, a la par, dio a conocer que una encuesta aplicada a empresarios del sector reveló que, sin apoyos, casi ocho de cada 10 restaurantes podrían quebrar.

En tanto, la Canirac Estado de México informó que de las 70,000 unidades que había en la entidad, que generaban de manera directa 340,000 empleos, hasta noviembre habían cerrado 10,000 unidades, con una pérdida de 50,000 puestos laborales.

Sin embargo, de acuerdo con sus cálculos, con el regreso al color, en la entidad mexiquense se podrían perder hasta 50% de los 70,000 giros originales.

Los organismos empresariales locales solicitaron a los gobiernos subnacionales y a la autoridad federal apoyos económicos, subsidios y financiamientos.

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