La pandemia del Covid-19 obligó al Grupo Hotelero Santa Fe a buscar mayores eficiencias operativas ante la escasa demanda (que implicó baja de tarifas) y el primer resultado fue la reducción del 30 al 23% del factor de ocupación que genera el punto de equilibrio en el negocio, afirmó su presidente Francisco Medina. “Ahora pasamos por un mal momento, pero creemos que en el segundo semestre las cosas van a mejorar y la experiencia que logramos la vamos a usar para atraer nuevos contratos. Además, tenemos clarísimo que no vamos a ahorrar en temas que pongan en riesgo al cliente (elevadores o sistemas alarmas, por ejemplo) y que la prioridad es ofrecer una buena atención”.

Entre los múltiples retos que enfrenta el grupo por la crisis sanitaria está el remontar una baja de tarifas en el último año, que fluctúa entre el 15 y el 30%, en los 30 hoteles que tiene a cargo en diferentes destinos del país. La mitad de los hoteles son propios y el resto son coinversiones u operaciones de marcas como Hilton, Marriott o Hyatt.

A pesar de que el proceso de recuperación ha iniciado con lentitud, se prevé que será hasta finales del 2022 o el 2023 cuando se podrá retomar sus niveles pre pandemia.

Como parte de sus contratos en marcha, Medina participó el jueves pasado en la inauguración de un nuevo hotel de lujo en Cancún, de la marca SLS, con lo que ahora su portafolio suma unas 7,000 habitaciones. 

“Con todo y lo que está pasando, empezamos bien. Hay buenos niveles de reservación este mes y en marzo mejora la situación”.

Algunos de los servicios donde se lograron hacer ajustes fue en los de limpieza externa de edificios o servicios de refrigeración, que se realizaban cada mes y ahora se han espaciado hasta tres meses.

Además, el personal se ha vuelto multifuncional, se colocaron menos amenities (cremas, shampoos o sandalias) en las habitaciones y el consumo de energía está en constante análisis para reducirlo.

"Traíamos un punto de equilibrio con el 30% de ocupación y por la necesidad de sobrevivir lo hemos bajado al 23 por ciento. Nos está costando muchísimo trabajo y lo queremos aprovechar para que en los nuevos proyectos lo repliquemos”, detalló.

Aún con las complicaciones actuales, el Grupo Hotelero Santa Fe ha mantenido conversaciones con empresarios que desean hacer negocio con ellos.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx