En el marco de la celebración del Día Internacional de la Mujer, Cristela Reyes, fundadora de MarketCross Company, comparte a El Economista su punto de vista sobre los logros y los retos que aún faltan en México para lograr una mayor inclusión en el sector de relaciones públicas dedicadas a las empresas de telecomunicaciones y que se pueda alcanzar una mayor equidad en los diferentes niveles de la sociedad. 

MarketCross es una empresa de relaciones públicas con 24 años de operación en Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. En cada filial una mujer ocupa el puesto de directora local y el 81% de sus empleados son mujeres. En México, tres mujeres han manejado la cuenta de diez empresas de tecnologías de la información y comunicaciones desde hace quince años.

—¿Qué han logrado las mujeres del sector de las relaciones públicas dedicadas a las telecom/TICs que puede servir para bienestar en el país y ejemplo para mujeres de otros sectores económicos o sociales? 

—A nivel global, el 72% de los profesionales de la comunicación son mujeres y según un informe de The Holmes Report, en los últimos años las agencias de comunicación y relaciones públicas lideradas por mujeres han resultado ser más exitosas que aquellas lideradas por hombres. Este sector está ganándose una reputación positiva: la de ser más amigable y eficiente por sus profesionales mujeres.

La Asociación de Empresas Consultoras en Relaciones Publicas y Comunicación (ADECEC) de España ha realizado además un estudio entre sus asociados para comprobar el estado del sector en cuanto a igualdad de género en el ámbito laboral. Entre las consultoras pertenecientes a ADECEC, que representan unos 1,500 puestos de trabajo, un 72% de los empleados son mujeres. Cifras muy similares también las encontramos en México y en el resto de la región.

En definitiva, podemos afirmar que en el sector de relaciones públicas la fuerza femenina ocupa un lugar clave y representa un modelo de actuación para el resto de los sectores de la economía, gobierno e instituciones.

—¿Qué faltaría por conseguir todavía a las mujeres de este sector para tener un mayor empoderamiento? 

—En el mundo empresarial y laboral, en cuanto al tema de la mujer y sus derechos, falta mucho por hacer. Empezando por solucionar obstáculos de discriminación, sueldos desiguales, educación, importancia y respeto. Y desde nuestra profesión, las relaciones públicas y las comunicaciones, también tenemos un alto grado de responsabilidad en promover el empoderamiento femenino, considerándolo en nuestras campañas y estrategias para nuestros clientes.

—¿Cuáles son los problemas más severos que existen por resolver en el sector donde usted participa? 

—Si bien las perspectivas en el sector son buenas en cuanto a la participación de la mujer, aún existe el desafío de mejorar cuestiones como las dificultades para ascender a puestos directivos y las políticas de flexibilidad para compatibilizar la vida personal con la profesional. Ese es un problema real a resolver.

—¿Qué es lo que las mujeres pueden aportar todavía a este sector? 

—Las mujeres dedicadas a las comunicaciones y las relaciones públicas tienen la gran misión de visibilizar frente a la sociedad las desigualdades de género a través de la implementación de estrategias que logren transmitir este mensaje para lograr respeto y una mejor calidad de vida para todos.

—¿Qué le toca al gobierno, empresas u organizaciones civiles para mejorar la posición de la mujer en este y otros sectores?

—Si bien avanzamos hacia una sociedad más igualitaria, la ciudadanía clama todavía porque mujeres y hombres compartan responsabilidades en modo equilibrado; disfruten de los mismos derechos y se corresponsabilicen en el cumplimiento de las obligaciones, pero los gobiernos aún no escuchan estas demandas.

En este sentido, vale destacar que en 2020 se incrementaron 60% los recursos federales en México para disminuir las brechas de desigualdad entre mujeres y hombres.

Desde las empresas, se vislumbra una mayor toma de conciencia dado que reconocen como fundamentales los derechos igualitarios para mantener su reputación en el mercado. Y desde las relaciones públicas podemos contribuir con programas y acciones que acompañen el reclamo social por la igualdad de género.

kg