El superávit de la balanza comercial del sector automotor mexicano creció 12.2%, a 43,954 millones de dólares durante el primer semestre del 2019. Para el término del año, el saldo a favor debería rebasar 90,000 millones de dólares, con lo que el sector se afianzará como el de mayor generación de divisas para México, pronosticó Eduardo Solís, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).

En el 2018, México cerró con un superávit comercial automotriz histórico de 83,000 millones de dólares, cuya tendencia se mantendrá al alza en los años próximos, luego de que entre en vigor el T-MEC, que dará un nuevo impulso al sector automotor en sustitución de importaciones al exigir un mayor contenido regional.

A pesar de los altibajos presentados en la fabricación de vehículos durante los meses pasados, la balanza comercial automotriz cerrará el 2019 con cifras récord debido a que México no sólo ensambla autos, sino camiones, produce motores y sus componentes de mayor valor agregado, que aportan a las exportaciones nacionales mayores ingresos.

La industria automotriz genera divisas en una cuantía dos veces más que el ingreso de las remesas, y cinco veces más que los productos petroleros, además de cuatro veces más que el saldo del turismo. Esto significa que es el motor de las exportaciones mexicanas, destacó Solís.

Aunque el 2019 se ha marcado por una desaceleración en el mercado mundial de automóviles, “estimo que el sector pueda llegar a una balanza comercial récord este año, pues a pesar de que bajan las ventas en Estados Unidos, México sigue enviando más vehículos a ese país”, destacó el dirigente de las armadoras automotrices.

En México se encuentran 11 empresas ensambladoras de vehículos (Nissan, General Motors, Volkswagen, Toyota, Kia, Honda, FCA, Ford, BMW, Audi y Mazda) y de ellas derivan miles de proveedores desde un tornillo, accesorios hasta motores de las unidades que en los últimos se han instalado en México para abastecer al mercado más grande del mundo, Norteamérica, y enviar a Latinoamérica y Europa, así como a Asia y África.

Si bien analistas mencionan que este año la producción automotriz se quedará por debajo del nivel del 2018, el representante de la industria confía en que la reducción será mínima, gracias a la incorporación de nuevas empresas a la producción, como BMW.

No obstante, la producción de autopartes seguirá dando respiro al valor de las exportaciones, porque también muestran músculo en valor por tener una demanda de piezas de mayor costo al enviar piezas de unidades como SUV o pick up, lo que hizo que este año se anticipe la cifra de la facturación por 100,000 millones de dólares.

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