La justicia estadounidense validó el acuerdo por 20,800 millones de dólares al que llegaron en octubre British Petroleum (BP) y el gobierno federal, una decisión que pone fin a las demandas de Washington contra el gigante petrolero, responsable de la marea negra de 2010.

Un tribunal de Nueva Orleans (sur) pronunció un fallo de aprobación ("consent") que pone fin a las demandas públicas vinculadas a la explosión el 20 de abril de 2010 de la plataforma petrolera Deepwater Horizon gestionada por BP en el Golfo de México, señala el departamento de Justicia en un comunicado difundido la noche del lunes.

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"Este histórico acuerdo resuelve las demandas por daños y perjuicios del gobierno estadounidense", afirma el departamento, que se había asociado a cinco estados (Alabama, Florida, Luisiana, Mississippi y Texas) y a autoridades locales afectadas por ese derrame sin precedentes del litoral en el sudeste de Estados Unidos.

Se necesitaron 87 días para tapar el pozo situado a 1,500 metros de profundidad bajo el agua. Según la secretaria de Justicia, Loretta Lynch, se derramó el equivalente a más de 3 millones de barriles de petróleo, que contaminaron más de 2,000 km de litoral.

La legislación estadounidense exige que los acuerdos firmados entre autoridades y empresas en el marco de un litigio sean aprobados por un tribunal para que sean válidos.

La multa del gobierno federal a BP es la más elevada impuesta a una empresa por contaminación del ambiente.

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BP ha asignado otros 55,500 millones de dólares para pagar eventuales indemnizaciones vinculadas a esa marea negra.

Con este acuerdo con el gobierno, la mayor petrolera británica no pone fin, sin embargo, al caso, pues aún debe concluir el acuerdo de principio al que llegó en 2012 con particulares y empresas afectadas por el derrame.

Además, tiene pendientes demandas judiciales colectivas.

erp