La empresa mexicana Diavaz Offshore inició la perforación del primer pozo terrestre realizado por una empresa distinta a Petróleos Mexicanos (Pemex) en el país. Se trata del pozo Barcodón-21DES. Actualmente se encuentra perforando a una profundidad de aproximadamente 1,000 metros y está próximo a la toma de información de acuerdo con el Plan de Evaluación aprobado por la Comisión Nacional de Hidrocarburos.

El Plan de Evaluación contempla la perforación de dos pozos. Uno horizontal, Barcodón-1DES y otro desviado, Barcodón-21DES; ambos con la finalidad de evaluar las formaciones Tamaulipas Inferior y Tamaulipas Superior, del Cretácico, explicó el regulador.

El contrato de licencia de Diavaz corresponde al área contractual 1 de la tercera licitación de la Ronda Uno. El área se ubica en el estado de Tamaulipas, municipio de Altamira e incluye el campo Barcodón, el cual se encontraba en producción a la fecha de la firma del contrato.

Diavaz, que empezó como una empresa que prestaba servicios de buceo para las actividades en las plataformas de Pemex hace 42 años, llegó a la firma de sus primeros contratos de exploración y producción, producto de esta Ronda 1.3, con ingresos por alrededor de 1,200 millones de dólares en el 2014, al ser uno de los mayores proveedores de servicios del sector y de la petrolera nacional, con trabajos de buceo, construcción, mantenimiento de plataformas y ductos, perforación y operación de infraestructura para el transporte de gas.

En mayo del 2016 tomó el campo Barcodón en mayo con una producción de 296 barriles diarios de aceite, que redujo a 293 en junio, a 263 en julio y hasta 161 en agosto del año pasado, para luego reducir a cero la extracción en este bloque a partir de septiembre, en que la empresa comenzó a ocuparse en buscar nuevas prospectivas de recursos.

El campo Barcodón mide 10.995 kilómetros cuadrados. El contrato de licencia otorgado a Diavaz estará vigente hasta el 2041. Al momento del traspaso de este campo maduro por parte de Pemex, contaba con 47 pozos perforados, el primero de ellos desde 1959. De estos pozos, 10 se encontraban taponados, 21 cerrados y sólo 16 en operación.

Para la evaluación y desarrollo de este campo, además de la perforación de dos pozos Diavaz comprometió actividades como adquisición, procesamiento e interpretación de sísmica 3D y de modelo estático, para los cuales invertirá 8.85 millones de dólares.