Los industriales de la transformación criticaron el proyecto del gobierno capitalino para el uso del tranvía en el Centro Histórico, y exige aprovechar eficientemente los 840 millones de pesos que tiene proyectado gastar en dicho programa, en la renovación vehicular.

La renovación del parque vehicular de pasajeros en el Distrito Federal debe realizarse de manera inteligente, aprovechando al máximo el dinero; respondiendo a las necesidades de la mayor parte de la población y no sólo para unos cuantos, aseguró Salvador Saavedra, Presidente del Sector Automotriz de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).

Explicó que con los 60 millones de pesos mensuales que erogará el gobierno capitalino por el uso del tranvía en el Centro Histórico de la ciudad de México, se puede apoyar a los transportistas para que se sustituyan 1,500 microbuses con 600 autobuses mensualmente, con tecnología de punta, aumentando la capacidad de traslados y disminuyendo en 7.5 veces la emisión de contaminantes a la atmósfera.

En 14 meses, el Distrito Federal contaría con 8,400 unidades nuevas para dar servicio en toda la ciudad, incluyendo colonias marginadas tradicionalmente.

La capital mexicana cuenta con un parque vehicular de pasajeros (microbuses), que data de hace 20 años en promedio, aunque el último microbús autorizado fue construido en agosto de 1994, a pesar de que su vida útil para este servicio está calculado en 5 años, refirió el industrial.

Seguramente los tranvías no serán la solución única y absoluta para cambiar las unidades viejas e inseguras, en estos tiempos en que las inversiones deben arrojar los mejores resultados para beneficio de la ciudadanía en general , dijo.

El Bono de 100,000 pesos que otorga el gobierno de la ciudad a los transportistas por chatarrizar sus unidades se utilizaría para la adquisición de los nuevos autobuses, a cambio de sacar de la circulación vehículos viejos, inseguros y contaminantes, que posteriormente son destruidos.

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