El origen de la filtración de datos de tarjetas de crédito que afectó a miles de usuarios en Chile, todavía es desconocido.

Las autoridades han destacado que el episodio se produjo fuera del sistema financiero y que todo apunta a que los datos habrían sido sustraídos desde un comercio.

Por esta razón, diversas versiones apuntaban como un posible origen a la Casilla Miami, un servicio provisto por Correos de Chile, una tesis que cobró fuerza entre los usuarios de redes sociales.

Sin embargo, la compañía informó que sus investigaciones hasta ahora no respaldan esa eventualidad.

A través de una declaración publicada en su página de Internet, la firma señala que “realizó los análisis y revisiones pertinentes en un trabajo conjunto con el proveedor”.

Las pericias realizadas llevaron a la empresa a concluir que “según la información disponible, dicha filtración no tendría relación con los sistemas de Correos”.

De todos modos, la firma se comprometió a “seguir monitoreando sus sistemas y servicios e informando permanente y oportunamente tal como la ha hecho hasta ahora”.

El origen: un comercio internacional

Luego de las extensas entrevistas que ha dado el superintendente de Bancos e Instituciones Financieras, Mario Farren, la entidad actualizó sobre la filtración de datos de 14,000 tarjetas de crédito.

Y aunque aún no se detecta exactamente el origen, el regulador indicó que el análisis preliminar indicaría que provendría de un comercio internacional. “Lo anterior con base en que no se han detectado vulneraciones de emisores ni operadores de tarjetas de crédito locales”, dijo.

“La información revelada corresponde a varios emisores distintos y, adicionalmente, pareciera ser una base de datos relativamente antigua; contiene mayoritariamente tarjetas inactivas, correspondientes a cuentas cerradas de emisores que ya no existen, e incluso incluye a titulares fallecidos”, informó la Superintendencia.

Tarjetas involucradas

Respecto de las cifras, según la información disponible, el número total de tarjetas de crédito cuya información fue publicada es de 14,071, emitidas en distintas proporciones por los bancos Santander-Chile, Banco de Chile, Banco de Crédito e Inversiones, Itaú Corpbanca, Banco Estado, Banco BBVA Chile, Scotiabank, Banco Security, Banco Falabella, Banco Bice, Banco Paris, Banco Internacional y Banco Consorcio; además de CMR, Ripley MasterCard, Presto, Tricot, y la cooperativa Coopeuch. Adicionalmente se detectaron emisores extranjeros.

Del total de tarjetas publicadas, sólo 2,446 se encontraban activas. Todos los emisores involucrados han confirmado que las tarjetas activas cuya información fue publicada se encuentran bloqueadas y se han comunicado con los clientes para la reposición de nuevas tarjetas, siguiendo las instrucciones del superintendente Mario Farren.

A su vez, las tarjetas activas cuya información fue publicada representan 0.011% del total de tarjetas de crédito vigentes del sistema bancario y no bancario chileno, que asciende a un total de 22 millones 529,468 de tarjetas de crédito vigentes.