El fortalecimiento de las reglas de origen del sector automotor de América del Norte, como lo demanda Estados Unidos en la renegociación del TLCAN, es una petición para la que hay que “tener sensibilidad”, pues es una oportunidad para que la negociación prospere, admitió Ildefonso Guajardo, secretario de Economía.

“Tenemos que ser sensibles a que cada quien (cada negociador) va a buscar colgarse una medalla dentro de sus objetivos y ahí, sin duda, la solución pasa por una regla de origen fortalecida en el contenido regional automotriz, hoy es de 62.5%, y lo más importante es también entender que la lista de trazabilidad de algunos componentes automotrices tiene que ser repensada con las nuevas tecnologías para mandar las señales adecuadas de fortalecimiento de las cadenas de valor en América del Norte”, dijo Guajardo durante su participación en la XXVIII Reunión Anual de Embajadores y Cónsules, en la cancillería mexicana.

La respuesta que tomará México ante la pretensión de Estados Unidos de elevar de 62.5% a 85% la regla de origen del sector automotor dentro del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) ha sido motivo de discordia entre la diplomacia comercial del gobierno mexicano, que se ha mostrado proclive a ceder en este rubro, y la industria automotriz establecida en México, reacia a que se pacte cualquier aumento de este requisito.

En la quinta ronda de negociación del TLCAN, realizada en la Ciudad de México en noviembre pasado, México aceptó fortalecer las reglas de origen en el sector automotriz, siempre y cuando esto no limite las capacidades productivas y exportadoras del país, y para ello planea establecer una contrapropuesta a Estados Unidos en la sexta ronda.

Estados Unidos planteó en la cuarta ronda de negociaciones que los automóviles importados por Estados Unidos desde México y Canadá tengan 50% de contenido estadounidense y 85% de contenido de los tres países, además de que se obligue al rastreo del origen de 100% de las piezas.

Por este y otros temas en los que Estados Unidos ha presentado propuestas agresivas y polémicas, como desaparecer los mecanismos de solución de controversias o introducir mecanismos de comercio administrado en el sector agropecuario, se espera que la sexta ronda de negociaciones que se realizará en Montreal, Canadá, del 23 al 28 de enero próximos, será crucial para enviar un mensaje claro sobre dónde se ven los “acomodos” de la negociación, dijo Guajardo ante el cuerpo diplomático de México acreditado en el exterior.

“Creemos que sin duda la ronda de Montreal va a ser decisiva para empezar a desatorar los temas más importantes, creemos que muchos de ellos lo vamos a poder acercar a soluciones como el de la cláusula sunset, que causó tanto alboroto”, dijo el secretario.

La llamada cláusula sunset también fue propuesta por Estados Unidos y consiste terminar automáticamente el TLCAN cada quinquenio, a menos que los tres países acuerden renovarlo. Ante esta postura México ha propuesto que cada quinquenio se evalúe la continuidad del tratado, pero sin que ello implique una muerte súbita.

Destacó que de los 30 capítulos que se están procesando en el TLCAN, 10 están prácticamente resueltos, entre los que están casi resueltos están el energético, telecomunicaciones, pymes, medidas sanitarias y fitosanitarias, entre otros.

Expuso que los capítulos relacionados con la resolución de controversias están siendo un tema sensible para los estadounidenses, y es que “nada puede estar por encima del sistema judicial y del sistema de solución de conflictos norteamericanos”; siendo los capítulos 19, de controversias comerciales, el 11, que es para controversias de inversionistas, y el 20, que es para controversias de Estado-Estado.

“Existe la posibilidad en el Capítulo 11 de hacer un up in o un up out, que cada país decide si lo acuerda o no. Para nosotros el Capítulo 11 ha sido de grandes rendimientos, hemos tenido no más de 20 controversias y ganado la mayoría. Para mí políticamente es más fácil defender ante los mexicanos no tener un Capítulo 11, pero mi problema es que no creo que Estados Unidos vaya a aceptar un nuevo Nafta sin capítulo 11, que deje totalmente desprotegidos a los inversionistas en el sector energético, telecomunicaciones y muchos otros”, concluyó.

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