El consorcio Infraestructura Marina del Golfo, una sociedad conjunta entre TC Energy Corporation (TransCanada) e Infraestructura Energética Nova (IEnova), concluyó la construcción de su gasoducto marino sur de Texas-Tuxpan, que proveerá de capacidad para transportar 2,600 millones de pies cúbicos de gas natural diariamente.

El gasoducto es el mayor de los proyectos señalados por la actual administración como contrato “leonino” en el que se pagaba sin operar por haber sido detenido por protestas sociales. Representa aproximadamente 2,500 millones de dólares en inversión en infraestructura para proveer del gas natural requerido por plantas generadoras de energía eléctrica de la CFE, clientes industriales y centros urbanos, explicó la empresa. Se espera que el gasoducto sur de Texas-Tuxpan incremente en 40% la capacidad actual de importación de gas natural del país.

El ducto de 772 kilómetros y de 42 pulgadas de diámetro corre mar adentro desde la frontera con Estados Unidos, cerca de la ciudad de Brownsville, Texas, hasta Altamira, cerca de la ciudad de Tampico en el estado de Tamaulipas, desde donde continúa su recorrido hacia Tuxpan en el estado de Veracruz.

En tierra, el gasoducto proveerá a México de gas natural mediante sus conexiones con los ductos de TC Energía de Tamazunchale y Tula, así como con el Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas).

El gasoducto sur de Texas-Tuxpan ha sido uno de los proyectos más retadores en el mundo, fue la mayor fuente de Inversión Extranjera Directa en México en el 2017. El proyecto incluyó la construcción de la estación de compresión más grande en todo el país en Altamira, Tamaulipas, y la creación de 3,000 empleos durante la fase constructiva, explicó el consorcio en un comunicado.

A finales de octubre del 2017, un juez de distrito en Ciudad Madero concedió la suspensión provisional a un pescador para frenar la construcción del gasoducto.

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