El Canal de Suez de Egipto debe moverse rápidamente para actualizar su infraestructura técnica si quiere evitar futuras disrupciones del transporte marítimo, dijeron fuentes de la industria naviera, mientras la importante ruta comercial intenta recuperarse de un costoso cierre de seis días.

Las cadenas de suministro internacionales se sumieron en el caos el 23 de marzo, cuando el buque portacontenedores de 400 metros de largo Ever Given encalló en el canal y los equipos de rescate especializados tardaron casi una semana en liberarlo tras un extenso dragado y repetidas operaciones de remolque.

Egipto recibirá dos nuevos remolcadores, uno la próxima semana y otro en agosto, dijo el presidente de la Autoridad del Canal de Suez (SCA), Osama Rabie, tras la liberación del barco, al tiempo que se hará con la draga más grande de Oriente Medio y está en tratativas para conseguir cinco nuevos remolcadores chinos.

No obstante, fuentes de la industria naviera dijeron que los equipos especializados y los procedimientos asociados llevan tiempo con problemas para mantenerse al día, mientras el tamaño de los buques comerciales es cada vez mayor.

"El tamaño promedio de la mayoría de los barcos ha aumentado de forma exponencial en los últimos 15 años. La capacidad de rescatar a estos barcos más grandes no lo ha hecho", dijo Peter Townsend, un veterano de la industria de los seguros marítimos.

"El problema es sacar los contenedores esencialmente de un edificio de 20 pisos en el mar", agregó.

Michael Kingston, un especialista en envíos internacionales y asesor de la Organización Marítima Internacional de Naciones Unidas, señaló estos problemas en 2013, tres años antes de que encallara el buque portacontenedores MSC Fabiola, bloqueando también el tráfico durante días.

"La manera obvia de aligerar una embarcación (...) es sacar los contenedores. No tenían forma de hacerlo. No había equipo disponible", dijo sobre el incidente de Ever Given.