La filial de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) Energía dio a conocer los seis proyectos de generación que licitará en esta administración y que deberán entrar en operaciones a más tardar en mayo de 2024. En total, son seis centrales de ciclo combinado a gas natural con una capacidad conjunta de casi 6% de la generación actual, que serán 4,322 megawatts instalados en Baja California, Baja California Sur, Veracruz y Yucatán, que conforme a los precios unitarios de este tipo de proyectos de la CFE tendrán un costo conjunto de alrededor de 35,000 millones de pesos.

En el nuevo esquema de licitación que plantea esta administración, las plantas ya no se construirán como proyectos de impacto diferido en el registro del gasto (Pidiregas) con el que desde 1995 se venía construyendo la gran infraestructura de la CFE. Ahora, las obras se financiarán mediante un instrumento denominado Fideicomiso Maestro de Inversión (FMI) aprobado por el Consejo de Administración de la empresa desde enero en el cual prevé el autofinanciamiento, a través del uso de utilidades acumuladas y futuras de CFEnergía y posibles recursos de capital de emisiones de la Fibra E. Con ello, la estatal tendrá mayor control tanto operativo como financiero en las obras. 

Así, el financiamiento lo realizará la propia CFE a través del FMI, y no mediante instituciones bancarias y terceros apalancados mediante el proyecto, como se han realizado las últimas centrales de la empresa. Por otro lado, el desarrollador de los proyectos será directamente el proveedor de la tecnología y no una empresa de ingeniería, procura y construcción (EPC, por su sigla en inglés) como anteriormente lo ha ejecutado. Este esquema resulta más parecido a la ejecución de la refinería de Dos Bocas, en que el gerente del proyecto es propiamente Petróleos Mexicanos (Pemex) que no nombró a un tercero para dirigir la obra. 

Así, los proyectos se desarrollarán bajo la formalización e un “contrato de obra llave en mano a precio alzado y tiempo determinado”. Lo anterior significa que el contratista se obliga a ejecutar, bajo su dirección y supervisión, y con materiales propios, una obra para el propietario, que es la CFE. 

“El precio alzado será forzosamente menor al precio máximo garantizado que el tecnólogo haya entregado en su propuesta durante el concurso”, detalló la empresa. La CFE pagará al contratista de acuerdo con el cumplimiento de hitos establecidos en el contrato, los cuales podrán ser entrega de equipo especializado, entrega de otros equipos, conclusión de ingeniería a detalle, conclusión de la obra civil, conclusión de obra electromecánica y red de interconexión, conclusión de edificios y estructuras y operación comercial. 

El nuevo esquema contractual obliga a la CFE a entregar un anticipo al contratista en el arranque de la obra; a la vez, los pagos no se realizarán al término del proyecto sino conforme a la conclusión de las fases establecidas. 

Las plantas

Las nuevas centrales serán, en Baja California: González Ortega, con un costo aproximado de 5,500 millones de pesos para una capacidad de 683 megawatts que deberá entrar en operación en junio de 2023, y San Luis Río Colorado, con un costo similar para 680 megawatts previstos para mayo de 2024.

En La Paz, Baja California Sur, el costo estimado será de 2,800 millones de pesos, para una capacidad de 327 megawatts que entrarán en operación en abril de 2024; en Tuxpan, Veracruz, el costo de la central será de unos 9,300 millones de pesos, para 1,086 megawatts dispuestos para abril del 2024. 

Y finalmente, en Yucatán se invertirán alrededor de 9,000 millones de pesos más en la central de Valladolid de 1,037 megawatts que deberá estar lista en mayo de 2023, y 4,300 millones de pesos en la central de Mérida, de 509 megawatts cuyo arranque está previsto para febrero de 2024.

karol.garcía@eleconomista.mx