Boeing ha presentado a la Agencia Federal estadounidense de la Aviación (FAA) algunos documentos sobre una corrección para el sistema de estabilización, denominado MCAS, de sus modelos 737 MAX, implicado en dos accidentes aéreos en los últimos meses, informó una fuente vinculada al tema.

La certificación del software, un paso clave para que los aparatos de este modelo vuelvan a volar, no se producirá, según un representante de Boeing, antes de la reunión que la FAA mantendrá el 23 de mayo con reguladores de todo el mundo en Washington.

La FAA deberá esperar además a recibir los datos del vuelo de prueba que realizará en los próximos días, indicó bajo anonimato la fuente contactada por la AFP.

Boeing calcula que la inmovilización de los aviones le ha costado 1,000 millones de dólares después de que autoridades de todo el mundo prohibieran operar los 737 MAX, después de que dos accidentes con aviones de ese modelo en seis meses causaran más de 300 muertos.

En ambos casos, las primeras conclusiones apuntan a un mal funcionamiento del sistema estabilizador MCAS. Por ello, Boeing confía en que los cambios en ese programa informático permitirán levantar la veda sobre los 737 MAX.

La FAA informó la semana pasada que había convocado a homólogos de varios países a una reunión el 23 de mayo en Washington para abordar los cambios que la compañía piensa implementar.

CEO de Boeing conserva su empleo

El presidente ejecutivo de Boeing Co, Dennis Muilenburg, conservó su empleo el lunes en una reunión anual de accionistas y prometió recuperar la confianza del público luego de enfrentar duras preguntas sobre dos accidentes fatales del avión 737 MAX.

En medio de la mayor crisis que ha enfrentado en sus casi cuatro años como presidente ejecutivo, Muilenburg sobrevivió a una moción de los accionistas de separar los roles que ocupa como presidente ejecutivo y jefe del directorio de Boeing Co.

Posteriormente, Muilenburg dijo a periodistas que continuaría liderando la compañía durante la crisis, que ha llevado a la suspensión de vuelos del avión, demandas, investigaciones y preocupaciones sobre la seguridad del 737 MAX.

“Estoy muy concentrado en la seguridad hacia el futuro”, dijo después de la reunión, cuando periodistas le preguntaron si había considerado renunciar. “Estoy muy convencido de eso. Mi clara intención es continuar liderando en los frentes de seguridad, calidad e integridad”, agregó.