La calificadora Moody’s Investors rebajó la calificación crediticia de Petróleos Mexicanos (Pemex) en moneda extranjera global y moneda local a Baa1 desde A3 y redujo la línea de base de la petrolera para la evaluación del crédito, lo que refleja su fortaleza crediticia independiente; ésta pasa de Ba3 a Ba1 .

La calificadora informó que estas acciones fueron motivadas porque Pemex tiene indicadores crediticios débiles y éstos se deteriorarán aún más en el corto y mediano plazos. De hecho, la perspectiva de todas las calificaciones cambió a negativa.

Al respecto, Pemex indicó que la medida lo que hace es emparejar la calificación que se tiene con las otras calificadoras, pero en todo caso con las herramientas que le brinda la reforma energética le será posible continuar ejecutando las acciones que permitan mejorar la estructura de capital de la empresa.

Pemex se suma a otras empresas que han sido degradadas por Moody’s este año: Statoil, 5 de octubre; Petrobras, 10 de septiembre; BP, 5 de octubre; Chevron, 2 de octubre; ExxonMobil, 2 de octubre; Shell, 21 de julio; Repsol, 5 de octubre.

Moody’s afirma que con esta operación se concluye la revisión iniciada el 25 de agosto pasado. Entre los hechos que destaca en la baja de la calificación es que en el 2015 y el 2016 la producción petrolera disminuirá 6 y 3%, respectivamente, como consecuencia de la capacidad limitada para invertir en exploración y producción por los bajos precios del petróleo y también por altos impuestos.

La presión sobre Pemex para aumentar el gasto de capital para impulsar la producción podría disminuir en el 2016 y probablemente en el 2017, así que el proceso de farmout en contratos de producción existentes se acelera y los socios toman una parte importante de las inversiones en los campos petroleros (...) La empresa también puede optar por vender parte de activos no estratégicos o usar el Fibra E para levantar capital que sirva para financiar gastos de capital , refiere la calificadora.

Pemex aseguró que la nueva calificación es similar a la otorgada por otras calificadoras como Standard & Poor’s y Fitch, que se mantienen sin cambios desde el 2013, a pesar de que le han bajado la calificación de otras grandes empresas petroleras.

[email protected]