El tema de la sustentabilidad genera mucho negocio y, a diferencia de muchas empresas, Grupo BASF encontró la fórmula para hacerlo rentable sin desviarse de los principios que rigen este modo de vida.

La empresa, con sede en Ludwigshafen, Alemania, se involucró tanto con la sustentabilidad como principio que, desde hace muchos años, ésta dejó de ser un eslogan o mera mercadotecnia y la adoptó como divisa de negocios.

Nuestro lema es ‘Creamos química para un futuro sustentable’, y éste rige nuestra misión , aseguró Ralph Schweens, presidente de la empresa para México, Centroamérica y el Caribe.

SE BUSCAN SOLUCIONES

En los mercados emergentes, las soluciones para la industria agrícola han tenido aceptación, como las bodegas agrícolas aisladas, con el objetivo de preservar los granos e incrementar su valor.

En la industria automotriz se han desarrollado plásticos ligeros y resistentes que ayudan a reducir el consumo de combustibles , dijo.

Para el plástico, uno de los materiales más controvertidos por sus características, BASF tiene una división de investigación y desarrollo, la cual sacó al mercado un producto 100% biodegradable, compostable y del cual produce 60,000 toneladas al año en su planta de Ludwigshafen.

La visión de BASF es a largo plazo, a decir de Schweens. Bajo la premisa de que en las próximas cuatro décadas se sumarán 2,000 millones de habitantes a los 7,000 millones que hay actualmente, los proyectos, innovaciones o soluciones plantean cómo garantizar agua y alimentos a una creciente población mundial o cómo resolver la necesidad de movilidad de las personas a nivel global. Todo con un enfoque de negocio.

En los próximos 38 años, se tendrá que producir la misma cantidad de alimentos que la humanidad generó en los pasados 10,000 años, dice, y la superficie cultivable no va a crecer, sino al contrario. Entonces, BASF decidió que la alternativa es mejorar la productividad de la agricultura , explicó.

Actualmente, consumimos 1.5 veces recursos más respecto de los que se generan en el planeta, y eso no es sustentable. Hay muchas cosas que resolver , agregó.

EL FUTURO, AHORA

Grupo BASF considera que el tema de la petroquímica será muy importante en el futuro; se trata de una combinación de química, física e ingeniería para ofrecer nuevos productos y soluciones que ayuden a mejorar la calidad de vida de las personas , mencionó Schweens.

En México, la empresa está relacionada con 74 rubros comerciales que se agrupan principalmente en las industrias automotriz, agrícola, de construcción y en soluciones para proyectos hidráulicos, a través de membranas filtradoras, o para el sector energético, mediante películas aislantes estructurales que permiten la estabilización ambiental de los inmuebles y la reducción en el consumo de electricidad.

Para predicar con el ejemplo, BASF México invirtió 100 millones de pesos en la reconversión de su edifico sede en la ciudad de México, con aplicaciones surgidas de sus propios laboratorios, que le permiten reducir a la mitad el consumo de energía y de manera considerable el de agua potable. Además, incorporó el rediseño arquitectónico de los espacios, para optimizar la productividad corporativa.

JUNTO CON LA ONU, IMPULSA UN PROYECTO EN CHALCO

Trabaja en favor de educación y salud

La Responsabilidad Social no es ajena a la actividad de BASF y, en México, sus proyectos están relacionados sobre todo con el sector educativo.

A través de una fundación de BASF en Alemania y desde la oficina de México, nos involucramos en proyectos en educación y salud de niños , dijo Ralph Schweens, presidente de la empresa para México, Centroamérica y el Caribe.

En el 2009, la empresa inició en Chalco, Estado de México, un proyecto para el tratamiento y potabilización de agua en escuelas de la zona.

El año pasado, como parte del proyecto, buscaron donaciones de sus colaboradores, hasta alcanzar 85,000 euros, y BASF completó los 200,000 euros para desarrollar el proyecto de tratamiento de agua, de manera sustentable. Allí hay un problema por la calidad del agua y, con este proyecto, en conjunto con la ONU, les damos acceso al agua potable a niños en escuelas de Chalco. Ahora, tratamos de ampliar el proyecto a otros sitios del país, sobre todo donde tenemos operaciones: Altamira, Tultitlán, Lerma, Ecatepec, Barrientos y Puebla .

A escuelas de Chalco, BASF donó computadoras y, en Morelos, donde hace años tuvo una planta, aportó dinero para programas educativos.

Otros proyectos los impulsa a través de Casa Alianza, para ayudar a niños de la calle.

El tema educativo es el eje. Estamos trabajando en un plan de detección de talentos para darles seguimiento. La idea, de concretarse, es que esos pequeños algún día se integren a la fuerza productiva de BASF , aseguró Ralph Schweens.

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