El titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), Gerardo Ruiz Esparza, aseguró que la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAICM) está por sumar 2,500 millones de dólares de financiamiento privada a 6,000 millones de dólares que ya se tienen, gracias a una línea de crédito y la colocación de un Fibra E.

“Serán 8,500 millones de dólares ya comprometidos. Son créditos que están respaldando la construcción. Creo que vamos en ruta de sí tenerlo y no de no tenerlo. Cada quien asumirá su responsabilidad”, respondió sobre la posibilidad de cancelar el proyecto por parte del candidato de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Dicha cantidad, representa 64% del costo total de la obra, que está valuada en 13,300 millones de dólares.

La línea de crédito contingente por 1,000 millones de dólares ya está amarrada y la colocación del Fibra E el próximo 23 de marzo —que no estaba contemplada en el esquema original de financiamiento— aportará 1,500 millones de dólares al Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM).

En enero, el secretario general de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos, José Ángel Gurría, sugirió blindar financieramente la principal obra de infraestructura del actual sexenio en el actual entorno electoral, porque “tenemos que amarrar, asegurar, dar señales que les digan a los inversionistas, a los mexicanos, al mundo entero: este proyecto es irreversible, se va a terminar y es indispensable para el desarrollo del turismo y los negocios”.

A pesar de ello, este lunes, el candidato de Morena reiteró su propuesta de no continuar con la construcción de esa terminal y que apostará al desarrollo de la base aérea de Santa Lucía para resolver el problema de saturación aérea existente, aunque dijo que se respetarán a los inversionistas de los bonos que se han emitido a la fecha, 6,000 millones de dólares.

“Se habla de un aeropuerto en Santa Lucía. Es imposible que exista de acuerdo con opiniones de expertos, porque son espacios aéreos incompatibles, es como si hubiera dos carreteras en sentido contrario. Santa lucía y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México no pueden operar al mismo tiempo”, expresó Gerardo Ruiz Esparza luego de la toma de protesta del nuevo presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar).

Transportistas piden continuidad

En su última participación como líder de Canacar, Rogelio Montemayor, pidió al próximo gobierno que no afecte la continuidad de proyectos de infraestructura que son fundamentales para el sector del autotransporte: como el nuevo aeropuerto y el nuevo puerto de Veracruz.

“Hemos logrado muchas cosas con esta administración para ser más competitivos y no debemos detenernos”, refirió.

Dicha petición fue compartida con el nuevo presidente Enrique González, quien agregó que la capacidad que tenga un país de movilizar su producción nacional es la capacidad de desarrollo económico y social; por ello, los transportistas deben enfrentar otros pendientes y retos importantes como es la inseguridad, la profesionalización y la modernización del parque vehicular del sector.

“La inseguridad es el tema más dolido y preocupante por los transportistas, ya que dentro de la cadena de proveeduría, el transporte carretero es el eslabón más susceptible al robo. Tenemos cifras de que el delito de robo al autotransporte ha mantenido una tendencia a la alza desde el año 2014 al 2017, con un incremento de 418%, según reportes del Sistema Nacional de Seguridad Pública”, puntualizó.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx