Con las tomas parciales y por momentos de algunas de las 104 plantas de distribución de gas licuado de petróleo (LP) del Estado de México y las nueve establecidas en la Ciudad de México, las pérdidas en volumen de ventas fueron cercanas a 20,000 toneladas del hidrocarburo, que es el cálculo diario que tiene la Asociación de Distribuidores de Gas LP y Empresas Conexas (Amexgas), aunque pudo ser menos porque el paro de 36 horas de los comisionistas no fue regular, aunque las pérdidas y el desabasto podrían ser mayores si no se llega a acuerdos entre los empresarios y el gobierno.

Carlos Serrano Farrera, presidente ejecutivo de la Amexgas, dijo en conferencia de prensa que las 42 agrupaciones de comisionistas que se tienen identificados, y que realizaron el paro manifestándose contra la directriz de la Secretaría de Energía (Sener) que impuso precios tope al público de este hidrocarburo desde el domingo, no cuentan con permisos de distribución pero trabajan como subcontratistas de las distribuidoras de una manera legal y han invertido en sus propios equipos, por lo que considera justa su demanda ya que perderán sus márgenes, aunque su manifestación no recibió el apoyo de los grandes distribuidores.

“La determinación de precio de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) no considera todos los costos operativos, logísticos, de inversión y seguridad que son indispensables para llevar a cabo la distribución en el país y se garantice el abasto y la seguridad como se ha hecho en los últimos años”, dijo el empresario, “un precio determinado por una fórmula en una oficina puede tener la mejor de las distorsiones pero genera distorsiones en el mercado porque es imposible que refleje cada uno de los costos diferenciados”.  

Por tanto, aseguró que se mantiene un diálogo estrecho con la autoridad y que buscarán coadyuvar en caso de que otros grupos de comisionistas o incluso de choque busquen frenar la distribución de gas en el país, como ocurrió en las carreteras a Querétaro desde Tuxpan, Tepeji y la  Ciudad de México, para impedir que los menos de 50 empresarios distribuidores con plantas repartieran el combustible esta mañana.

Por tanto, por el momento el problema del abasto está resuelto porque han intervenido los empresarios, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y otras autoridades que dialogan como la CRE y la propia Secretaría de Energía, pero los empresarios prevén problemas de abasto a mayor plazo y con consecuencias definitivas si no se llega a acuerdos entre los empresarios y el gobierno sobre el tema de los precios tope.

Y es que a quienes distribuyen el gas no les quedará más opción que reducir su perímetro de repartición si no pueden costear más allá de lo que los topes permiten. Otra afectación se verá en las compras consolidadas de la molécula de gas, de la cual Pemex vende el 38% mediante su producción y el resto son importaciones cuyos precios dependen de la volatilidad internacional y factores externos que si un distribuidor no puede costear, simplemente dejará de vender.

Además, existe el riesgo de que se pierdan inversiones no sólo en nuevas plantas que incentivarían la competencia y mejorarían los precios para los consumidores, sino inversiones en plantas que ya existen y requieren mantenimientos constantes para garantizar la seguridad con la que llevan a cabo sus operaciones.

En cuanto a la competencia que le hará Pemex con sus precios subsidiados mediante la distribuidora Gas Bienestar que arranca en máximo tres meses en las delegaciones Azcapotzalco e Iztapalapa, el presidente ejecutivo de Amexgas aseguró que es un proyecto que apoyan y traerá beneficios para el mercado siempre y cuando se compita de manera justa para todos los actores.

Finalmente, en cuanto a la posibilidad de que se interpongan amparos contra el tope de precios y la directriz de la Secretaría de Energía, que contradice a la Ley de Hidrocarburos, el empresario expresó que las empresas estarán en posibilidades de hacerlo según decisiones muy personales de cada una, ya que como asociación su papel es fungir como un interlocutor y es lo que llevan a cabo hasta ahora en esta situación.

karol.garcia@eleconomista.mx

kg