Los hoteleros franceses han presentado una denuncia contra Aribnb por “competencia desleal”, luego de que la plataforma ha incumplido la regulación que le obliga a retirar por completo de su sitio los anuncios de los hospedajes que no cuentan con el número de registro que otorga la autoridad para permitirles operar como tales.

“Airbnb está arrastrando los pies y aprovecha cada oportunidad para interpretar la ley a su manera”, declaró Laurent Duc, presidente de la Union des Métiers et des Industries de l'Hôtellerie (UMIH), organismo que agrupa a los prestadores de servicios del sector. El líder de los hoteleros, grupo que ha pasado de exigir la prohibición de la plataforma a pedir que ésta cumpla las mismas normativas a las que la autoridad le sujeta, considera que Aribnb, empresa con sede en Estados Unidos, ha interpretado la ley a su favor para no cumplirla.

La ley a la que se refiere el líder gremial entró en vigor el 1 de diciembre de 2017, y obliga a Airbnb a establecer un periodo máximo de 120 días de alquiler de los alojamientos, y los anfitriones deben solicitar un permiso para que su propiedad pueda operar bajo la figura de alojamiento temporal. Una vez que la autoridad otorga el permiso, entrega un número de folio que deberá estar expuesto en el anuncio en la plataforma de Airbnb. La normativa obliga a Airbnb a bajar las ofertas de alojamiento que carezcan de número de registro.

La acusación de los hoteleros señala que Airbnb mantiene las ofertas sin registro a sabiendas de que carecen de éste —algunos cálculos indican que 8 de cada 10 anuncios no presentan número de registros—, así como que la compañía ha hecho caso omiso a las violaciones al límite de 120 días de alojamiento.

"Suponiendo que el uno por ciento de los listados ofrecidos por Airbnb son ilícitos, la pérdida total para la industria (hotelera) alcanzaría decenas de millones de euros cada año", dijo la UMIH.

Ya en julio pasado, la Comisión Europea había emplazado a la plataforma a presentar los cambios en sus políticas para modificar lo que el órgano ejecutivo europeo consideró prácticas comerciales injustas, así como los términos del contrato injustos con los anfitriones.

Para Bruselas, Airbnb afecta a los usuarios que buscan alojamiento al no informar con claridad el precio final, que va cambiando a lo largo del proceso de reserva, así como por no dejar claro tampoco desde un inicio quién alquila el espacio. Al organismo le preocupa también que Aribnb sea juez y parte en la resolución de los conflictos que surgen a partir de disputas derivadas de los términos de su contrato.

Con todo, y a falta de un ente comunitario que vele por los derechos de los consumidores, toca a cada país de la Unión Europea y a su organismo de defensa del consumidor tomar medidas en caso de que Airbnb incumpla con las normativas europeas.

Aribnb, ¿servicio complementario o competidor directo de los hoteles?

La Escuela Hotelera de Lausanne (EHL) publicó en abril un estudio sobre el efecto de la presencia de Airbnb en el sector hotelero tradicional. La EHL escogió a la ciudad estadounidense de San Francisco —lugar de origen de la empresa— para realizarlo. Las conclusiones fueron que la plataforma en el corto plazo funciona como un servicio complementario de hospedaje, pero a la larga desplaza al servicio ofrecido por los hoteles. “Airbnb está interrumpiendo lentamente la industria del alojamiento, yendo más allá del papel complementario reclamado por sus fundadores”, puntualiza el estudio de la institución educativa con sede en Suiza.

El estudio de la EHL indica que este desplazamiento se origina en un inicio por la calidad del servicio, y aunque no habla sobre asimetrías entre la plataforma y el sector hotelero en cuanto al número de alojamientos ofrecidos, algunas pequeñas localidades turísticas francesas enfrentan la situación de que la oferta de Airbnb iguala o supera en conjunto al número de habitaciones ofrecido por los hoteleros establecidos.

Es el caso de la ciudad de Millau, al sur de Francia, que cada noviembre se alista para recibir visitantes que acuden a la celebración del festival de los Caballeros Templarios. “En este momento en Millau, entre la plataforma Airbnb y el sitio Bon Coin, hay 500 habitaciones disponibles, mientras que el hotel tradicional ofrece 600”, declaró Serge Gaillard, jefe de la UMIH en la región, a un medio local. “Nuestro negocio se enfrenta a una competencia que no paga los mismos cargos que nosotros”, finalizó el representante de los hoteleros en la región.