La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) emitió la NOM-EM-004-ASEA-2017 para establecer las especificaciones y requisitos en materia de seguridad industrial, operativa y protección al medio ambiente de estaciones de servicio con fin específico para el expendio al público de gas licuado de petróleo (LP) por medio del llenado parcial o total de recipientes portátiles a presión, práctica conocida como pigleteo y prohibida antes de las reformas al sector.

La NOM-EM-004-ASEA-2017, publicada en el Diario Oficial de la Federación, cubre el vacío regulatorio existente al establecer que la conexión de llenado al recipiente portátil tiene que asegurar el cierre hermético durante el llenado, y evitar la liberación a la atmósfera de gas licuado de petróleo residual en la desconexión. Esta nueva regulación entrará en vigor hoy y tendrá una vigencia de seis meses. Aplicará en todo el territorio nacional y es de observancia general y obligatoria para los regulados que realicen el diseño, construcción, prearranque, operación, mantenimiento, cierre y desmantelamiento de Estaciones de Servicio con Fin Específico para el expendio al público de Gas Licuado de Petróleo, por medio del llenado parcial o total de recipientes portátiles a presión. La práctica de pigleteo fue establecida en el reglamento del título tercero de la Ley de Hidrocarburos y entonces, la dirección de Exploración y Extracción de la Secretaría de Energía aseguró que se permitió por la necesidad de la gente con el fin de contribuir a la economía familiar al poder adquirir menos gas si es necesario.

Sin embargo, la industria establecida del gas LP se opuso entonces a la implementación de los nuevos permisos de trasiego y llenado de cilindros, que entregará la Comisión Reguladora de Energía luego de que las disposiciones para su operación fueron consultadas y aprobadas mediante la Comisión Federal de Mejora Regulatoria.

Según ellos, esto constituye un incentivo perverso para la construcción de nueva infraestructura en el país y los esfuerzos por llegar a un marco normativo sólido se verán afectados una vez que arranque la emisión de estos permisos, porque mientras a los expendedores establecidos se les endurecen las reglas de seguridad y verificación de precios, habrá camiones por todo el país, cuyas prácticas serán difíciles de rastrear , explicó entonces la Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas LP y Empresas Conexas (Amexgas).

Según la industria, alrededor de 2,000 camiones comercializarán gas LP mediante esta modalidad de llenado y trasiego, lo que puede constituir también un riesgo para la venta del combustible en el mercado negro.