La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) tiene programadas dos licitaciones después de las elecciones: para 37 licencias terrestres el 25 de julio y para los primeros nueve campos de shale que se adjudicarían en septiembre, mismas que estarían en riesgo en caso de que Andrés Manuel López Obrador gane la Presidencia el 1 de julio.

El candidato presidencial de la coalición Juntos Haremos Historia, Andrés Manuel López Obrador, afirma que en caso de ganar las elecciones del próximo 1 de julio detendrá la entrega de contratos petroleros, aunque miembros de su potencial gabinete han matizado esta postura, asegurando que habrá respeto a los contratos con la respectiva revisión de la legalidad en que fueron otorgados.

A su vez, Carlos Urzúa, a quien el candidato que va arriba en las encuestas aseguró que designará como secretario de Hacienda, dijo en diciembre pasado que en caso de llegar a la Presidencia no intentará derogar la reforma energética, ni tampoco cancelará los contratos celebrados con las distintas empresas petroleras. “Serán completamente respetados”, aseguró.

Por su parte, la diputada Rocío Nahle, a quien López Obrador señaló como su potencial secretaria de Energía, aseguró que se revisarán las condiciones legales de la adjudicación de cada uno de los contratos petroleros asignados en las rondas, que hoy suman 74.

“Sería una irresponsabilidad no hacerlo. Si ganaron bien y no hubo tráfico de influencias, no tienen nada de qué preocuparse. Si hubo corrupción, entonces sí va a haber problema”, dijo en febrero pasado. Sobre la posibilidad de más licitaciones en el sector, Nahle responde que deben esperarse los primeros resultados.

Por último, el coordinador del proyecto de nación del candidato tabasqueño, el empresario Alfonso Romo, asegura que han revisado la mayoría de las licitaciones de petróleo adjudicadas a compañías privadas y concluyó que benefician al país. “Lo que hemos visto en el proceso de licitación es que son muy buenos para el país, están bien hechos y hasta hoy no tenemos quejas”, dijo Romo en febrero.

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Tirar reforma energética es ir contra la modernidad: Meade

Apostar en contra de la reforma energética implica hacerlo contra el país y su modernidad, estableció José Antonio Meade Kuribreña.

“México no merece, bajo ninguna circunstancia, ir hacia atrás, y estamos absolutamente comprometidos a ganar esta elección para llevar a México hacia adelante”, respondió el candidato del PRI, PVEM y Nueva Alianza a la Presidencia de la República, a pregunta específica sobre las intenciones de Andrés Manuel López Obrador de que, de ganar pedirá al presidente Enrique Peña Nieto, al día siguiente de su eventual triunfo, suspender las rondas petroleras para revisar los contratos.

Al amparo de dicha reforma estructural, explicó al término de su encuentro con candidatos del Panal a distintos cargos de elección popular, se han movilizado y comprometido más de 100,000 millones de dólares de inversión.

“Ese compromiso de inversión trae consigo empleos, trae consigo certeza, trae consigo la posibilidad de combatir la pobreza, trae consigo desarrollo regional. Trae consigo la muy importante posibilidad de una reestructura y un apoyo muy valioso a Pemex”, afirmó.

De ahí que “apostar en contra de la reforma implica apostar en contra del país”, completó el exsecretario de Energía. En distintas entrevistas durante el día, Meade Kuribreña insistió en que “es muy preocupante en un sentido amplísimo” lo que dice López Obrador. (Con información de Rolando Ramos)