La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) presentaron un nuevo informe en el que concluyen que en 2021 el crecimiento del empleo formal cerrará como el segundo año consecutivo con una crisis sin precedentes en el mercado laboral, ello como consecuencia de la pandemia, de un menor crecimiento económico, insuficiente generación de empleo formal frente al informal y a la necesidad de implementar políticas de recuperación de la fuerza laboral.

“Se prevé que 2021 cierre con un crecimiento económico del 5.9% para la región, lo que no será suficiente para recuperar el nivel del producto ni el nivel del empleo registrados en 2019. Los mercados laborales habrán enfrentado el segundo año de una crisis sin precedentes”, indica el reporte 25 denominado “Políticas de protección de la relación laboral y de subsidios a la contratación durante la pandemia de Covid-19”.

La Cepal y OIT agregan que durante el primer semestre de 2021 se registra un aumento en la tasa de participación laboral (que llegó al 60.0%, es decir 2.7 puntos porcentuales por debajo de los niveles del mismo periodo de 2019) y una recuperación del empleo, aunque sin alcanzar los niveles observados previos a la pandemia (la tasa de ocupación alcanzó 54.0%, todavía 3.4 puntos porcentuales por debajo de la observada en el mismo periodo de 2019). Como resultado, la tasa de desocupación se ha reducido levemente con respecto al segundo trimestre de 2020 pero aún se mantiene 1.7 puntos porcentuales por encima del mismo trimestre de 2019, alcanzando 10.1% en promedio.

Un importante impacto en el mercado laboral en América Latina obedece a la alta informalidad, pues se estima que el 56.4% de las mujeres y el 54.6% de los hombres en la región trabajan en condiciones de informalidad.

Por ello, los gobiernos de la región enfrentan el desafío de apoyar el ingreso y la reinserción laboral de los segmentos más vulnerables de la sociedad —especialmente mujeres y jóvenes— y, al mismo tiempo, favorecer las condiciones para la creación de empleo decente, sobre todo entre las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).

Asimismo, indican que a mediano plazo, será necesario implementar reformas que permitan avanzar hacia mercados laborales más resilientes, acompañando las medidas de reactivación con programas para favorecer el paso de la informalidad a la formalidad laboral, junto a un rediseño de la protección social.