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El Empresario

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La plata se encarece y los clientes compran menos, el desafío de las pequeñas joyerías

El aumento del costo de la plata reduce hasta 30% las ventas de las mipymes y obliga a los negocios a reducir inventarios y absorben parte del incremento para no perder clientes.

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plata-comercio-pymeShutterstock.

Elizabeth Meza Rodríguez

Caminar por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México es entrar a un mundo de comercios donde cada vitrina compite por atraer la mirada. Entre textiles, artesanías y souvenirs, los destellos de la plata siguen siendo protagonistas. Pero detrás del brillo hay una preocupación, el aumento acelerado en el precio del metal que impacta en las ventas de los micro y pequeños negocios (mipymes).

Ejemplo de ello es Gilberto González, de la joyería Shine, ubicada en la calle de Republica de Argentina #37 el Centro de la CDMX, quien dice que el aumento del precio de la plata ha reducido las ventas en promedio 30 por ciento.

Detalla que la plata suele subir de forma gradual a lo largo del año, pero desde noviembre del 2025 el crecimiento ha sido acelerado y en enero se tuvo el mayor impacto, lo cual ha afectado en el mostrador.

Sí ha afectado la venta y a los clientes, porque ellos compran para revender y su cliente final les dice que está muy caro", explica.

Sus ventas han disminuido, incluso durante temporada alta como diciembre y el 14 de febrero, cuando tradicionalmente aumenta la demanda, pero este año el desempeño fue menor al esperado.

La plata duplica su valor

En los últimos meses el precio internacional de la plata ha registrado una volatilidad histórica. De acuerdo con datos del mercado internacional de metales y registros de la London Bullion Market Association (LBMA), el metal pasó de un promedio de 592 pesos mexicanos por onza (unos 31.50 dólares) en agosto del 2025 a un máximo histórico de 2,411 pesos (121 dólares) en enero del 2026, esto representa un incremento de casi 287% en menos de seis meses.

Aunque el precio se comienza a estabilizar y hasta mediados de febrero muestra un precio de 1,522 pesos (77 dólares) por onza, aun es más del doble que hace unos meses.

Este encarecimiento responde a diversos factores, entre ellos el aumento de la demanda industrial, especialmente en sectores como la energía solar y los vehículos eléctricos, así como tensiones geopolíticas y la reducción de inventarios en mercados internacionales.

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Foto: Especial

Los clientes compran menos y con mayor cautela

El aumento del precio también ha modificado el comportamiento del consumidor. Alejandra Lobo, encargada de una tienda de joyería en el Centro Histórico, señala que los clientes ahora compran únicamente sobre pedido y han dejado de adquirir mercancía para mantener inventario.

Si nos ha afectado y a los mismos clientes también, porque vendemos de mayoreo, para reventa y la mayoría de los clientes vienen por los pedidos que tienen, no como antes que compraban para tener qué ofrecer”.

Ante este escenario, los comerciantes han tenido que ajustar sus estrategias. Gilberto González explica que, aunque han incrementado los precios, también absorben aproximadamente el 10% del aumento del metal para no perder competitividad. Suben el precio porque es inevitable, pero no tanto como el mercado internacional les dicta.

En el caso de la plata Ley .925, utilizada en joyería, el precio se calcula por gramo y no por onza, debido a que se trata de piezas trabajadas por artesanos, quienes incorporan otros metales para mejorar su resistencia y crear diseños con valor agregado.

En el local de Gilberto, por ejemplo, una pulsera con un peso de 11.3 gramos actualmente tiene un costo de 803 pesos, a mayoreo, pero en diciembre esa misma pulsera se vendía en 640 pesos, lo que significa un incremento del 25%, un porcentaje menor que el aumento del metal porque los comerciantes absorben un porcentaje del costo.  

Sin embargo, ese precio aun es mayor para el cliente final, puesto que las personas que acuden a comprar plata al Centro Histórico suelen revender el producto.

"La cadena para nosotros es muy importante", confiesa Gilberto González. "La damos a un precio muy económico, y es el 'gancho'. Si no tenemos la cadena, el cliente no se lleva más cosas; prefiere irse a otro local donde pueda comprar todo junto".

Otra medida implementada es eliminar descuentos adicionales, que anteriormente podían ser de entre 10 y 15% por volumen de compra. Además, algunos negocios han optado por no etiquetar las piezas y calcular el precio en el momento, con base en su peso, para evitar reetiquetado constantes.

La chapa de plata gana terreno

Ante el aumento de precios, algunos consumidores han optado por alternativas más accesibles, como la chapa de plata, una opción que permite mantener la estética del metal sin el mismo costo.

Sergio Ceja, de Luvia Accesorios, ubicado en Republica de Argentina #37, señala que esta categoría ha registrado un incremento en ventas de entre 29 y 30%, lo que la ha convertido en una opción atractiva tanto para negocios como para consumidores.

Es atractivo para muchas clientas el vender chapa de plata, además o en lugar de solo plata”.

Explica que la chapa de plata es un metal que puede ser latón, alpaca, tumbaga o cobre y sobre ese metal se le adhiere plata. “Si partes a la mitad el anillo te va a salir de otro color el centro y lo plateado es el contorno, pero con un buen cuidado puede durar años”.

Para muchos pequeños negocios, esta alternativa representa una forma de adaptarse a un mercado más sensible al precio, mientras el valor de la plata aumenta.

Elizabeth Meza Rodríguez

Editora El Empresario. Periodista especializada en emprendimiento, pymes, creación de negocios, management y liderazgo. Desde el 2017 coordina El Empresario

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