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El Empresario

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Patrimonio y liderazgo, los desafíos de las empresas familiares

Las empresas familiares requieren establecer acuerdos antes de que la sucesión ocurra, para evitar dañar la relación familiar y el legado del negocio. 

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Empresa familiar-pymeShutterstock.

Andrea Salvador Pérez

En las empresas familiares el mayor desafío no siempre es la competencia, sino la organización interna y con ello, el plan de sucesión.

Es decir, muchas veces los fundadores crean un patrimonio para generar ingresos, pero cuando ya es tiempo de retirarse, las familias enfrentan una situación complicada sobre el futuro de la empresa que no afecte la relación familiar.

Jorge Arellano, autor del libro Empresas familiares que trascienden, destaca que aquellas empresas familiares que desaparecen comparten un mismo patrón y es la falta de acuerdos claros en la sucesión, herencia y participación familiar.

Aunque cada empresa familiar es diferente, el autor desarrolla los conflictos y soluciones por medio de un caso ficticio de una empresa familiar que enfrenta retos como la sucesión y la distribución patrimonial.

Decisiones basadas en las emociones

Al pensar en la sucesión de la dirección general, suele pensarse en los hijos como candidatos, pero en ocasiones se comete el error de tomar una decisión con base en la relación familiar.

Jorge Arellano relata que muchas veces los padres fundadores se estresan al pensar en la sucesión con los hijos porque temen que la decisión sea percibida como favoritismo y dañar la relación familiar. En el relato, un consultor propone crear un Consejo para profesionalizar la toma de decisiones.

Por otra parte, la distribución del patrimonio también suele convertirse en un conflicto. En este sentido, el autor sugiere crear una matriz de propiedades para repartir los activos.

Con esto se puede decidir qué se reparte en dinero, qué se mantiene en fideicomisos y cómo se protege el patrimonio familiar sin afectar la empresa”.

Aunque son decisiones que requieren mucha reflexión, las emociones pueden ser un obstáculo, aunado a que, si la empresa no tiene un reglamento interno, los problemas personales pueden afectar la gestión del negocio.

Por otra parte, recomienda no postergar las decisiones estratégicas. “No definir reglas hoy puede derivar en conflictos familiares irreparables y en la posible quiebra de la empresa en el futuro”.

Estrategias de blindaje

Después de definir la sucesión de liderazgo y la protección del patrimonio, el siguiente paso es estructurar una estrategia para asegurar que la sucesión trascienda sin ningún riesgo de conflicto.

Por ello, la estrategia integral de blindaje patrimonial es ideal para las empresas familiares, ya que alinea las decisiones legales, financieras y corporativas en un solo plan estratégico.

En este contexto, Jorge Arellano menciona que se basa en tres objetivos; lograr que el legado de los socios fundadores trascienda por generaciones; proteger e incrementar el patrimonio de los socios y la empresa y lograr que la familia mantenga la unión.

Por ello, para conseguir el primer objetivo las empresas pueden optar por varias opciones como la planificación sucesoria, los fideicomisos y testamentos.

Mientras que, para cubrir el segundo objetivo, se requiere de estructuras legales como holdings familiares. También pueden recurrir a los seguros de protección de activos y entre socios, acuerdos societarios.

Para cumplir el tercer objetivo; proteger la armonía familiar, se necesitan estrategias como la gobernanza familiar mediante políticas internas y comunicación abierta. Asimismo, la educación y desarrollo es vital para que las próximas generaciones puedan manejar el patrimonio de la empresa.

La importancia del protocolo familiar

Para evitar futuros conflictos entre los miembros de la empresa, el protocolo familiar es un documento que define los valores y lineamientos para tomar mejores decisiones. Además, ayuda a manejar las disputas y proteger la continuidad del negocio.

En la creación del protocolo, la participación de los cónyuges suele generar dudas sobre qué tan conveniente es su participación. El autor plantea que depende de la familia y el negocio, ya que hay casos en los que sí tienen participación y en otros solo es la familia nuclear.

Por ello, aconseja que los familiares tengan diálogos abiertos e incluso conversaciones incómodas para manejar las diferencias y evitar resentimientos.

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Andrea Salvador Pérez

Periodista de la sección El Empresario. Especializada en temas de emprendimiento, pymes, management, cultura laboral y crecimiento empresarial.

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